diosa

diosa

s. f. Deidad de sexo femenino.

diosa

 
f. Deidad de sexo femenino.
Traducciones
Ejemplos ?
Dijérase que aquella diosa honrada de la clase media había estudiado su modo de vestirse, de peinarse, de mirar, de moverse, de conllevar, en fin, los tesoros de su espléndida juventud en tal forma y manera, que no se la creyese pagada de sí misma, ni presuntuosa, ni incitante, sino muy diferente de las deidades por casar que hacen feria de sus hechizos y van por esas calles de Dios diciendo a todo el mundo: Esta casa se vende...
Luego ademas la diosa, la oscura Nix, dió a luz sin acostarse con nadie a Momo, a la dolorosa Oizís y a las Hespérides que, al otro lado del ilustre Océano, cuidan las bellas manzanas de oro y los árboles que producen el fruto.
Y aquella quintilla que todos sabiamos de memoria en el colegio: "Mi ilusión vertiginosa castigó el Supremo Ser, porque en mi fiebre amorosa, formé imbécil una diosa de quien sólo era mujer".
63 Sobre los altos mares llevado Atis en rápida balsa, cuando el frigio bosque con su pie, por el deseo excitado, tocó y se acercó a los opacos, de espesuras coronados lugares de la diosa...
O cuando armados de coraza marchan los varones hacia la guerra destructora de hombres, allí la diosa asiste a los que quiere decididamente concederles la victoria y encumbrarles de gloria.
utor: siempre presente en el sentir de nuestro ser, 1 poema un bullicioso amanecer es todo lo que puedes conseguir, 1 poema la esquizofrenia gana y todo comienza de nuevo, 1 poema la tierra sabe que somos parte de ella, 1 poema la diosa que con su presencia da alegra de vivir, 1 poema la felicidad se consigue con amor y simpleza, 1 poema el deleite de las drogas siempre gana, 1 poema nunca las notas y siempre andan contigo, 1 poema fantasía inolvidable, 1 poema el verdadero amor debe ser muy alegre, 1 poema no siempre es verdad lo que vemos: engaño y duda vienen ...
Es maravilloso; está también el ceibo que es la flor nacional, está el símbolo de la Nación; está también el símbolo de la abundancia y del otro lado, le doy vuelta un ratito, está la Diosa Ara Pacis, que era la diosa, no estamos proponiendo ningún culto alternativo, por favor.
A don Simón Bolívar, que era golosillo por la fruta veda- da del Paraíso, hubo de parecerle Manuelita bocato di rardinale y á la fantástica niña antojósele también pensar que era el Li- bertador el hombre ideal por ella soñado. Dicho queda con esto que no pasaron cuarenta y ocho horas sin que los enamo- rados ofrendasen á la diosa Venus.
Perezoso, con vacilante languidez, sus ojos el sopor les cubre: se marcha, en la quietud muelle, el rábido furor de su ánimo, pero cuando, de cara áurea, el Sol con sus radiantes ojos lustró el éter blanco, los suelos duros, el mar fiero, 40 y expulsó de la noche las sombras con sus vivos corceles, entonces el Sueño, de la despierta Atis huyendo, rápido se marcha; trepidante su seno, lo recibe la diosa Pasitea.
Se acuerdan que en la Caja de Ahorro había una mujer que también era una diosa que simbolizaba el ahorro, bueno hay figuras griegas que – como Hermes, en la Cámara de Comercio – lo tienen a Hermes que era el Dios del Comercio y nadie piensa que de La Vega sea un heterodoxo en materia religiosa.
Se llama Venusberg, la montaña de Venus, una diosa de los tiempos paganos a quien llamaban Dama Holle; todos los niños de Eisenach lo sabían y lo saben aún.
Primero navegó hacia la divina Citera y desde allí se dirigió después a Chipre rodeada de corrientes. Salió del mar la augusta y bella diosa, y bajo sus delicados pies crecía la hierba en torno.