dictador

(redireccionado de dictadores)
También se encuentra en: Sinónimos.

dictador, a

(Del lat. dictator.)
1. s. POLÍTICA Persona que asume todos o los principales poderes en un estado ejerciéndolos al margen las leyes.
2. s. m. HISTORIA Magistrado supremo entre los antiguos romanos, nombrado por el senado en los tiempos peligrosos de la república para que mandase como soberano.
3. Persona que abusa de su autoridad. tirano

dictador

 
m. hist. y polít. Magistrado supremo y extraordinario nombrado en la antigua Roma en circunstancias difíciles e investido de poderes excepcionales.
polít. En los estados modernos, el que recibe o se arroga el derecho de asumir todos los poderes.

dictador, -ra

(dikta'ðoɾ, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
1. demócrata gobernante que ejerce todos los poderes del Estado sin someterse a las leyes La mayoría de los dictadores llegan al poder por golpes de estado.
2. persona que abusa de su autoridad y poder Los padres pueden ser dictadores con sus hijos.
Sinónimos

dictador

, dictadora
Traducciones

dictador

dictator

dictador

dictateur

dictador

dittatore

dictador

diktátor

dictador

diktator

dictador

Diktator

dictador

diktaattori

dictador

diktator

dictador

独裁者

dictador

독재자

dictador

dictator

dictador

diktator

dictador

dyktator

dictador

ditador

dictador

diktator

dictador

ผู้เผด็จการ

dictador

diktatör

dictador

nhà độc tài

dictador

独裁, 独裁者

dictador

диктатор

dictador

獨裁者

dictador

SM/Fdictator
Ejemplos ?
Si fueran lógicos, deberían tratarlos como a mí de traidores, pero en su país no piensan lo mismo, y a uno de ellos lo han designado Vicepresidente del Senado. En cambio, sí que pensaron lo mismo los dictadores atacados.
De democracia hablan los militares que se sublevan contra la voluntad civil, caudillos alzados contra el poder legítimo, dictadores que asaltan presidencias para que nadie hable ni escriba libremente.
Y que no nos vengan con la excusa de la dictadura y de la guerra de hace treinta años, porque los que hablaban con los dictadores eran ellos, no éramos nosotros.
MILITANTE DEL EZLN: Nosotros, hombres y mujeres, (inaudible) estamos concientes de que la guerra que declaramos es (inaudible). Los dictadores están aplicando una guerra genocida que no...
El “espíritu fáustico” desmesura el yo hasta engreírse en un Byron heroico, en un Tenorio edípico, en un Rimbaud caprichoso o aterrarse, ya en el siglo XX, en un Hitler y dictadores epígonos.
Los dictadores están aplicando una guerra genocida no declarada contra nuestros pueblos desde hace muchos años, por lo que pedimos tu participación decidida apoyando este plan del pueblo mexicano que lucha por trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz.
Cuando nos dimos la mano, no era para elecciones, pero cuando nos dimos la mano en Trinidad, Obama y este servidor, ah no, a eso le sacaron punta en Estados Unidos; Obama comunista, Obama socialista, Obama le da la mano a dictadores, etc., etc., etc.
Los romanos tuvieron en tan alto concepto este nobilísimo ejercicio, que muchas veces los cónsules y los dictadores fueron sacados de los surcos del arado para vestir la púrpura u ordenar los ejércitos.
Tampoco tiene sentido y trascendencia la adopción de ninguna política económica, social, cultural e internacional si el pueblo no tiene en sus manos los poderes políticos, ya que el programa más constructivo dirigido por oligarcas o dictadores, conduce necesaria y fatalmente a la formación de una burocracia liberticida que ahoga las fuentes del progreso nacional .
sin darse otros nacimientos que las órdenes logísticas: pariste para el destajo, engendraste para el polvo y te apareaste para que los oligarcas, plutócratas, matriarcas, demagogos, autócratas, dictadores, farsantes populeros, impostores democráticos, les manejen la rienda en el rebaño o en la manada donde les arrinconen las falsedades necesarias y los acribillen con mesiánicos vocablos o con balas.
Sé de las noches de mil arabias y de feudales torres del miedo. Sé de comedias y reyes luengos, emperadores y dictadores y democracias convenencieras.
Tampoco tiene sentido y trascendencia la adopción de ninguna política económica, social, cultural e internacional si el pueblo no tiene en sus manos los poderes políticos, ya que el programa más constructivo dirigido por oligarcas o dictadores, conduce necesaria y fatalmente a la formación de una burocracia liberticida que ahoga las fuentes del progreso nacional.