diciembre

(redireccionado de diciembres)

diciembre

(Del lat. december < decem, diez.)
s. m. Duodécimo y último mes del año en el calendario occidental, y que consta de treinta y un días.

diciembre

 
m. Duodécimo mes del año según el calendario que actualmente usan casi todas las naciones. Tiene 31 días.

diciembre

(di'θjembɾe)
sustantivo masculino
último mes del año En diciembre se festeja la Navidad.
Traducciones

diciembre

December, Dec

diciembre

desember

diciembre

ديسمبر, دِيسِمْبَر

diciembre

декември

diciembre

desembre

diciembre

prosinec

diciembre

december

diciembre

Dezember

diciembre

decembro

diciembre

detsember

diciembre

دسامبر

diciembre

joulukuu

diciembre

décembre

diciembre

דצמבר

diciembre

prosinac

diciembre

december

diciembre

decembre

diciembre

desember

diciembre

desember

diciembre

dicembre

diciembre

十二月

diciembre

십이월, 12월

diciembre

december

diciembre

gruodis

diciembre

decembris

diciembre

december

diciembre

desember

diciembre

grudzień

diciembre

dezembro

diciembre

decembrie

diciembre

december

diciembre

december

diciembre

децембар

diciembre

december

diciembre

desemba

diciembre

ธนวาคม, เดือนธันวาคม

diciembre

aralık

diciembre

грудень

diciembre

دسمبر

diciembre

tháng mười hai

diciembre

十二月

diciembre

SMDecember
V tb septiembre
Ejemplos ?
Todos los diciembres deja temporalmente de lado la temática deportiva de su columna por la añoración de la vieja Barranquilla, entregando sus célebres “Acuarelas Costumbristas”.
Se ha presentado todos los diciembres desde el 2004 y ha contado con la participación de las primeras figuras del Ballet Nacional de Cuba, American Ballet Theatre y Saint Petersburg Classic Ballet Theatre.
Pero así como la Villegas traía al retortero nada menos que al virrey, la Castellanos tenía prendido a sus enaguas al empingorotado conde de, viejo millonario, y que, a pesar de sus lacras y diciembres, conservaba afición por la fruta del paraíso.
Hinojosa tomó á empeño reconciliar á los adversarios, y al fin consiguió que celebrasen un pacto por el que María de Robles, niña de ocho años, debía casarse, al cumplir los doce, con Pablo Meneses, anciano de más de sesenta diciembres, ítem, se estipuló que la niña llevaría una dote de dos mil onzas de oro.
Era andaluza y de agraciada lámina, á pesar de que ya frisaba en los cuarenta y cinco diciembres; y lo zalamero y nada orgulloso de su carácter le habían conquistado muchas simpatías entre la gente del pueblo.
vuelves a triunfar sobre los templos, mientras caen rodando escalinatas guindas los antiguos calendarios de plumajes al sol ilusionados de engendrar octubres, trascender noviembres, socavar diciembres y al abrir eneros, esperar que los vientos de febrero despierten los floridos movimientos de marzo...
Después de trece años y dos meses de buen gobierno, D. Francisco, agobiado por los achaques inherentes a setenta y cinco diciembres, decidió regresar a España.
Como para viuda y hambriento no hay pan duro, quizá doña Beatriz habría arrastrado de malilla con el chirlo y los cincuenta diciembres, si un quídam, envidioso de la ganga que se le iba a entrar por las puertas a Diego Hernández, no hubiera murmurado a los oídos de la dama que el novio era como mandado hacer de encargo y, aludiendo a que en sus mocedades había sido Hernández aprendiz de zapatero en España, enviádola estos versos: ::«Plácemes te da mi pluma, ::que un galán llevas, princesa, ::que ansí maneja la espada ::como maneja la lesna».
Y tan convencido debió estar el autor, que frisaba por entonces en los setenta diciembres, de que había escrito un libro de inmortal mérito, que lo dedicó nada menos que al excelentísimo señor don José Baquijano y Carrillo, conde de Vista Florida y oidor de esta Audiencia, limeño que por su riqueza, pergaminos, ilustración, importancia política y aun por sus vicios y virtudes gozaba en el país de mayor prestigio que el mismísimo virrey Abascal.
XI A PETO Ya, Peto, no me recrea como otros días escribir versos, herido gravemente por los dardos del amor, del amor que abrasó mis venas, más que a ningún mortal, por los tiernos mancebos o las lindas doncellas. Pasaron tres diciembres despojando de pompa a los árboles desde que cesó mi frenesí por Inaquia.
Fue el caso que, a pesar de sus diciembres, a su excelencia se le encandilaban los ojos cada vez que por esas calles tropezaba con una de aquellas hembras hechas de azúcar y canela, vulgo mulatas, manjar apetitoso para libertinos y hombres gastados.
Por la época de esta tradición la mocedad de Rivera el Mozo era una pulla, pues nuestro poblador de la ciudad de los Reyes rayaba en los ochenta diciembres.