diadema


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diadema

(Del lat. diadema < gr. diadema < diadeo, rodear atando.)
1. s. f. INDUMENTARIA Y MODA Adorno en forma de media corona, que se usa para recogerse el pelo de la parte delantera de la cabeza.
2. Adorno en forma de arco que llevan algunas coronas de un lado a otro por la parte superior.
3. Cerco de ramas, metal u otro material que se apoya sobre la cabeza. corona
4. HERÁLDICA Insignia consistente en una cinta blanca que llevaban alrededor de la cabeza algunos reyes.
5. Dignidad real o imperial ciñó la diadema imperial.

diadema

 
f. Cinta blanca que ant. ceñía la cabeza de los reyes como insignia de su dignidad.
Cada uno de los arcos que cierran por la parte superior algunas coronas.
Corona (guirnalda, aureola).
Adorno femenino en forma de media corona abierta por detrás.

diadema

(dja'ðema)
sustantivo femenino
1. ropa fashion adorno para el pelo en forma de media corona diadema de flores
2. adorno en forma de arco que es símbolo de nobleza o dignidad diadema de diamantes y esmeraldas
3. aro que se ponen en la cabeza las mujeres para sujetar el pelo Se peina con diadema para que no le caiga el pelo hacia adelante.
Sinónimos

diadema

sustantivo femenino
Traducciones

diadema

čelenka

diadema

hårbånd

diadema

hiuspanta

diadema

bandeau

diadema

traka za kosu

diadema

ヘアバンド

diadema

머리띠

diadema

haarband

diadema

hårbånd

diadema

hårband

diadema

ยางรัดผม

diadema

băng đô

diadema

发箍

diadema

SF
1. (para el pelo) → diadem
2. (= de joyas) → tiara
Ejemplos ?
Y es de notar que siempre fue causa para la conjuración contra César quien le amplió la soberanía. Levantó al pueblo quien puso diadema en su estatua.
En la cabeza de la estatua de César fue su ruina una diadema; en los pies de la estatua de Nabuco, una guija: de pies a cabeza sois peligrosos.
Llevaba un vestido rojo oscuro; largos velos transparentes cubrían sus rizos dorados, que una diadema de piedras preciosas sujetaba sobre la frente.
Plateados hilos del verano flotaban a sus espalidas; la gema de su diadema arrojaba desde su frente rayos de verde oro sobre la llanura.
--- Genios, que del Pisuerga en la ribera, al rumor soñoliento de sus olas, a oír llegasteis mi canción primera: tejed para mi negra cabellera fresca diadema de tempranas violas.
Piñas es un pueblo que teje su vida sin descanso y labra en su orfebrería, una diadema con sangre de su corazón, para proteger la vida espiritual y humana del peligro de los rigores del estío proletario y del fuego innoble con carnes de miseria moral.
El cacique, adornado con sus vistosos plumajes, con su diadema llena de piedras preciosas, y ricas sartas de coral y perlas que rodeaban su cuello, y caen sobre su ensangrentado pecho, no con la sangre de sus heridas, sino con la sangre española de sus víctimas, su mirada fiera y aterradora, su actitud imponente, estaba soberbio, más que un hombre era un ángel exterminador -estaba hermoso- Lucía al verlo, dio un grito, y cayó desmayada.
Ponían en la cabeza de su estatua diadema que negociase a la cabeza de su cuerpo el cuchillo: la que se vía corona sobre el retrato, se leía proceso contra el original.
Demasiado lo confiesan las lágrimas de mis ojos, y las voces de mi lengua. Yo te amo: poco a mis ansias la corona es de condesa; para ceñirla a tus sienes ansiara imperial diadema.
En su cabeza traía además, una diadema de brillantes nacarados que despedían doce rayos que iluminaban, como reflectores, a cada una de las doce jóvenes pelirrojas acompañantes y que las envolvían dando la apariencia de estar en nichos resplandecientes.
La diosa Atenea de ojos glaucos le dio ceñidor y la adornó con vestido de resplandeciente blancura; la cubrió desde la cabeza con un velo, maravilla verlo, bordado con sus propias manos; y con deliciosas coronas de fresca hierba trenzada con flores, rodeó sus sienes Palas Atenea. En su cabeza colocó una diadema de oro que él mismo cinceló con sus manos, el ilustre Patizambo, por agradar a su padre Zeus.
La bella Caris, que llevaba luciente diadema y era esposa del ilustre Cojo, viola venir, salió a recibirla, y, asiéndola por la mano, le dijo: —¿Por qué, oh Tetis, la de largo peplo, venerable y cara, vienes a nuestro palacio?