desvergonzado

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desvergonzado, a

adj./ s. Que se comporta con descaro e insolencia era una pícara desvergonzada. insolente

desvergonzado, -da

 
adj.-s. Que habla u obra con desvergüenza.

desvergonzado, -da

(desβeɾγon'θaðo, -ða)
abreviación
persona que es atrevida, insolente o irrespetuosa El muchacho desvergonzado contestó con groserías a sus maestros.
Sinónimos

desvergonzado

, desvergonzada
adjetivo y sustantivo
lenguaraz, malhablado, maldiciente, insolente, desenfadado, frescales (col.), fresco, carota, caradura, cínico, impudente, impúdico, desahogado, deslavado, poca vergüenza, descarado*, descocado, procaz, inverecundo (formal), deslenguado, sinvergüenza. decente, vergonzoso, pudoroso, comedido.
Desenvuelto y descocado ponen el acento en la soltura o falta de timidez de una persona. Desenfadado se aplica, generalmente, al lenguaje o al estilo no convencionales. Procaz se aplica a la persona grosera o insolente. Inverecundo se usa en poesía. Deslenguado, lenguaraz, malhablado y maldiciente aluden a la persona que se comporta con poca educación al hablar. Insolente es aquel que ofende a otro con sus palabras o con sus actos irrespetuosos. Frescales, fresco, carota y caradura es aquel que, en su beneficio personal, se aprovecha de las circunstancias, abusando de los demás si es necesario. Cínico es aquel que defiende o que practica algo censurable.
Traducciones

desvergonzado

schamlos, unverschämt

desvergonzado

dévergondé

desvergonzado

/a
A. ADJ
1. (= sin vergüenza) → shameless
2. (= descarado) → insolent
B. SM/F (= no vergonzoso) → shameless person; (= descarado) → insolent person
Ejemplos ?
Y quien encuentra una mujer desvergonzada, vive sin cesar con la angustia en su pecho, en su alma y en su corazón; y su mal es incurable.
No veas lo que no hay. - ¡Y lo niegas! ¡Desvergonzada! ¿Crees que no me di cuenta de las señas que te hacía y que tú le sonreíste?.
sí, diez mil veces peor que Babilonia en los desenfrenados excesos en que sus habitantes de todas clases -corte, nobleza y pueb lo- se sumieron y se entregaron», escribe otro comentarista, «instigados por el fatal ejemplo de la tan lisonjeada pero desvergonzada zarina.» Estos eran los tiempos en que floreció la joven .
Audaz, desvergonzada, descreída, abrió a todos los dioses su recinto y alzó hasta la deidad desconocida templo y altar; y en este laberinto, vivió avizor por conservar por vida el cetro en mano y el puñal al cinto.
Lilit había encendido en el corazón de la pobre muchacha el fuego de Lais, y en sus sentidos la desvergonzada lubricidad de Mesalina.
Dudó mucho Mercurio si aquella cuadrilla desvergonzada guardaría respeto y moderación, hallándose ya obstinada en conseguir por fuerza lo que pretendía; pero hubo de ceder, mal de su grado, a las instancias de Apolo, y dejándole en la escalera, se remontó al techo para anunciar su venida.
laban del universo todos la armonía suma y su orden maravilloso y su inefable hermosura, Mas tal orden y belleza no sólo a poner en duda, sino hasta a negar se atreve mi desvergonzada Musa.
Llámala rechoncha si está llena de carnes; si es morena, califícala de negra, y puedes notar de flaca a la que alardea de su esbeltez; si no te ofenden sus toscas maneras, tenla por desvergonzada, y si aparece modesta, despréciala por insípida.
Rieron todos de la desvergonzada redondilLa, pues parece que el Superior, nacido en un pueblo del norte, llamado Cimbal, no era de los que por la castidad conquistan el cielo.
Pues añada usted que, en la presente ocasión, se trata de una joven.... no fea ni desvergonzada, a quien está usted dando calabazas hace una hora, como si ella le hubiese requerido de amores.
Dicen que para llegar a Roma hay muchos caminos, y nosotros hemos ideado también nuestro camino para solucionar este problema (APLAUSOS), problema que vamos a resolver junto con otros, que vamos a resolver junto con el problema del juego, que era otra lacra social, otra explotación inmoral, desvergonzada por parte del Estado, porque ante la realidad de que existía el vicio del juego —vicio detestable y dañino en todos los órdenes porque el hombre cifra sus esperanzas de mejorar no en el trabajo sino en el azar, vicio que va no solo contra la economía sino también contra el carácter del ciudadano—, el Estado, lejos de adoptar alguna medida para ponerle fin, lo que hacía era fomentarlo y explotarlo.
Yo no habría entrado en relaciones con esta mujer desvergonzada, si hubiera sabido estas circunstancias que me hacen repudiarla con toda la fuerza de mis odios; pero tuvo audacia para fingirme inocencia y para hacerme creer que estaba virgen y que por primera vez se entregaba en los brazos de un hombre.