Ejemplos ?
Se narra la historia de la espada Excalibur, supuestamente forjada en Britania para Julio César y cómo el joven emperador Rómulo Augústulo, destronado por los bárbaros, con la ayuda de varias personas (Merlín, un general romano, etc.) consigue recuperarla y llegar a Inglaterra, donde se convertirá en el padre del Rey Arturo.
Todos los de su raza, bajaron al sepulcro acompañados por la más amada de sus esposas: ¿quién se prestaría a enterrarse viva con un cacique destronado?
Las tareas de este Cuerpo, aunque llevando por escudo el nombre del Monarca destronado, eran encaminadas a uniformar la opinión de todas las provincias comprendidas en la demarcación del Virreinato, hacia un punto de vista de que bien pronto se apercibieron los mandatarios españoles, oponiéndose al reconocimiento del nuevo Gobierno.
Es de hacer notar que los prejuicios populares y los errores del vulgo concernientes a las pestes y a las guerras -errores que antes prevalecían a cada aparición de un cometa- eran ahora completamente desconocidos. Como naciendo de un súbito movimiento convulsivo, la razón había destronado de golpe a la superstición.
Persona que de estas cosas sabe me asegura que san An- tonio ha sido destronado por san Expedito, que es hogaño el santo á la moda para proveer de marido á niñas crédulas y alborotadas.
Instruido mas adelante en las doctrinas teológicas, se transfirió á Francia para aprovechar y exercitar su talento en la Jurisprudencia con motivo de acompañar á Juan de Labrit Rey de Navarra, destronado por la Silla Apostólica.
El lado malo de mi naturaleza, al que había transferido el poder de plasmarme, era menos robusto y desarrollado que mi lado bueno, que poco antes había destronado.
La Cordera recordaría a un poeta la zavala del Ramayana, la vaca santa; tenía en la amplitud de sus formas, en la solemne serenidad de sus pausados y nobles movimientos, aire y contornos de ídolo destronado, Caído, contento con su suerte, más satisfecha con ser vaca verdadera que dios falso.
Si, acaso rey destronado, Se te antojara salir Para ver dó está enterrado El ejército arrojado Que llevaste a combatir, Y allá en el campo desierto Do fue tu postrer batalla, De aquel mausoleo abierto Tu pueblo evocaras muerto De entra el polvo en que se halla, Y si a tu voz poderosa Despertando con asombro, Tu nación volviera ansiosa, Trayendo el arnés al hombro En faz de guerra espantosa… ¡Oh!
Y así para ser consiguiente se debe creer que los diablos masculinos hacen hijos a nuestras mujeres, y que nosotros se los hacemos a los diablos femeninos. Jamás ha habido ningún imperio más universal, que el del diablo. ¿Quién le ha destronado? La razón.
Segunda Parte Disuelto el vasto cuerpo de la monarquía, preso y destronado su Rey, subyugada la metrópoli, adoptando nuevas formas de gobierno las más fuertes de sus provincias, estando algunas en combustión, otras en incertidumbre de su suerte, el pueblo de Chile, conservando inalterable su amor al rey, concentra sus luces, calcula sus fuerzas; y reconociéndose bastante poderoso para resistir a todos sus enemigos, y con suficiente prudencia para adoptar medidas oportunas, medita, delibera y resuelve, en fin, qué deba hacer, cómo haya de comportarse en época tan difícil.
Por mejor decir, no se la ha destronado ni derribado del solio, sino que se la ha hundido debajo de las plantas; y jamás pudo presentarse a la América del Sud oportunidad más adecuada para establecer una réplica sobre el cimiento de la moderación y la virtud.