despiadado

(redireccionado de despiadadas)
También se encuentra en: Sinónimos.

despiadado, a

1. adj. Que es agresivo y cruel el enemigo lanzó un despiadado ataque contra nuestras posiciones. desalmado, sádico
2. Se refiere al enunciado o crítica que es muy agresivo y violento resistió su despiadado humor. implacable
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

despiadado, -da

 
adj. Impío, inhumano.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

despiadado, -da

(despja'ðaðo, -ða)
abreviación
1. persona [persona] que actúa con crueldad, sin tener en cuenta el sufrimiento ajeno carcelero despiadado
2. sensible que es característico de estas personas trato despiadado
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

despiadado

, despiadada
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

despiadado

قاسٍ

despiadado

nemilosrdný

despiadado

skånselsløs

despiadado

rücksichtslos

despiadado

armoton

despiadado

bezobziran

despiadado

無慈悲な

despiadado

잔인한

despiadado

meedogenloos

despiadado

hensynsløs

despiadado

bezlitosny

despiadado

implacável

despiadado

hänsynslös

despiadado

ไร้ความเมตตาปราณี

despiadado

acımasız

despiadado

nhẫn tâm

despiadado

无情的

despiadado

ADJ [persona] → heartless; [ataque] → merciless
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Nadie perdona a Medea haber derramado la sangre de sus hijos, y todos lamentan la suerte de Itis degollado por su madre; una y otra fueron despiadadas; mas por tristes motivos, una y otra se vengaron de sus esposos, en los hijos comunes.
En cuanto a cultura general, se tenía como axioma que una educación universitaria era una desventaja para tener éxito en los negocios, y así era naturalmente, porque cualquier conocimiento en humanidades habría desprovisto a los hombres, en esa medida, de todo su coraje a causa de las sórdidas y despiadadas condiciones de la lucha por la riqueza.
Pero Psiquis, que ellas han dejado sola, no queda sola ya; las despiadadas Furias la persiguen, y las ideas de desesperación, hierven ya en su corazón como las olas del mar.
¿Qué campos no ha regado la sangre latina, atestiguando con sus sepulcros nuestras impías guerras, si hasta los medos llegó el estruendo de la ruina de Hesperia? ¿Qué golfos o ríos ignoran nuestras luchas despiadadas?
por medio de tantos peligros? ¿Qué fuerza te arroja a estas despiadadas costas? ¿Eres tú aquel Eneas a quien la alma Venus concibió del troyano Anquises a la margen del frigio Simois?
Y ve a continuación "La caja de Pandora", pinchurrienta bodega de pollos pasados a la historia por manos extrañas y despiadadas; le sigue, como gemela de la anterior, "El Edén", accesoria destinada a la venta de fruta y legumbres de dudoso origen.
Hasta tanto, así, por lo que se refiere a los latinos, podéis asegurar una paz duradera mediante la crueldad o mediante la bondad. ¿Deseáis adoptar medidas despiadadas contra un pueblo que se ha rendido y ha sido derrotado?
Sus víctimas muchas veces son niños y mujeres jóvenes, y sus estratagemas son ingeniosas y despiadadas, creadas para engañar, coaccionar y ganar la confianza de las posibles víctimas.
Aurelio Marco, de rodillas, sentía la inefable emoción del dolor religioso, de la sumisión piadosa a las despiadadas lecciones del misterio impenetrable y santo.
Y en la hazaña maromera de sus pensamientos —palomas despiadadas— —castos lagares— se fustiga el agobio carcelero que lo saca de órbita y le ciega el caudal de sus incendios… ¡Humífera vorágine del fuego que lo marchitó!
El niño y el adolescente tratan de ser como el maestro que sabe serlo y repugna, inclusive con majadería y venganza calladas (dibujos pornográficos, caricaturas despiadadas, apodos burlones, maltrato a las propiedades de los profesores) a quienes son falsos educadores y los hieren, sin haber investigado antes, la causa de su comportamiento y creen poner remedios con expulsiones y afrentas.
Colocaban aldabones y trancas en sus puertas y rezando a sus dioses que ellos llamaban santos, los remordimientos ante tantos crímenes cometidos por sus hombres, padres, esposos e hijos, también las espeluznaba: -¡Otra vez las lloronas!- Murmuraban aterradas en sus aposentos. -¡Hasta cuándo vamos a tener que soportar a esas indias chillonas!- Enfurecían las más despiadadas.