desolador

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desolador, a

adj. Que destruye, arrasa o causa aflicción. desolante

desolador, -ra

 
adj. Que desuela.

desolador, -ra

(desola'ðoɾ, -ɾa)
abreviación
consolador que provoca dolor o aflicción una noticia desoladora
Traducciones

desolador

desolante

desolador

ADJ
1. (= entristecedor) [imagen] → heartbreaking, heartrending; [noticia] → devastating, distressing; [paisaje] → bleak, cheerless
2. [epidemia] → devastating
Ejemplos ?
Un ambiente de quiebra generalizado dificulta el proceso de renegociación y acrecienta la desconfianza. Desgraciadamente, pocos países en el mundo ofrecen un cuadro más desolador.
En una palabra, era desolador; es decir, me habría parecido desolador si no hubiera sido por el recuerdo de Dora, que me animaba.
Aquel vacío repentino que dejaba en su despacho, ocupado todavía la víspera, donde su silla y su mesa parecían esperarlo; aquellas líneas trazadas de su mano y dejadas encima del pupitre como últimas huellas del espectro desaparecido; la imposibilidad de separarlo en nuestro pensamiento del lugar en que estábamos, hasta el punto de que cuando la puerta se abría esperábamos verle entrar; el silencio triste y el vacío de las oficinas; la insaciable avidez de nuestras gentes para hablar, y la de las gentes de fuera, que no hacían más que entrar y salir todo el día para enterarse de nuevos detalles. ¡Qué espectáculo desolador!
Una sociedad que sepa argumentar, dialogar y a través de la acción comunicativa en todos sus ámbitos, logre esos acuerdos que permitan los hechos de justo equilibrio entre los individuos y sus comunidades y evite el panorama desolador en el cual se asfixian millones de jóvenes.
propuso la sanción de leyes pendientes al mejoramiento económico de las clases más necesitadas, se alzó contra él, en nombre de un individualismo absoluto, la prensa opositora, presagiando a negras tintas, el cuadro desolador que presentaría el país, si aquellas ideas se llevaran a la practica...
Las huellas de las balas se encontraban por todas partes. Las casas presentaban un aspecto desolador. Era después de las diez; el parque de los libertarios estaba agotado; los soldados de la tiranía no llegaban a quince, guarecidos en las casas donde había familias; el resto eran muertos o desertores.
Un gran ruido de voces que se acercaba interrumpió su diálogo, y bien pronto divisaron un grupo de gentes, entre el cual venía un hombre cuyo paso era más ligero que ninguno y de un aspecto desolador.
Para mantener todos esos privilegios, asesinaron y torturaron a más de 20 000 cubanos; mantuvieron durante siete años el terror, el luto y la tragedia, y nos dejaron después de eso el cuadro desolador de una república desbarajustada y arruinada.
Si ustedes analizan el cuadro actual de Cuba, es realmente un cuadro desolador; no es desolador en cuanto a que no pueda superarse —desde luego que no estaría aquí si no creyera que todo eso lo vamos a superar, ¡y bien superado!
Con respecto a los campos nada más desolador que este cuadro trazado por un sacerdote italiano que los recorre en 1825: “ Los montevideanos de tanta variedad de amenísimos campos que poseen, abundantes ríos, torrentes y lagunas de limpias aguas, no cultivan sino pocos pedazos.
En ese desolador paisaje de estadísticas, las más tristes son las que, como recodará el lector de Letras Libres, Gabriel Zaid difundió hace poco en su ensayo “La lectura como fracaso del sistema educativo”.
Declina tu cabeza de honda noche delincuente sobre mi tétrica frente, sobre mi aciaga cabeza; deje su indócil rareza tu numen desolador, que en el drama inmolador de nuestros mudos abrazos yo te abriré con mis brazos un paréntesis de amor.