Ejemplos ?
Decía que la embriaguez desfigura los rostros, que la guerra acaba con todo, que es destrucción irremediable de jades y plumas de quetzal.
-Mi hija -piensa-, está más bonita cuando no viste sus galas. Ese abrigo, ese maldito abrigo me la desfigura. Y es verdad, Pepita no viste bien la ropa mala.
La Histo- ria que desfigura, que omite, ó que aprecia sólo los hechos que convienen ó como convienen; la Historia que se ajusta al espíritu de escuela ó de bandería, no merece el nombre de tal.
La iglesia está alegre, brillan más los candelabros, adornan más las flores y hasta se me figura que se reza mejor allí. La luz de las lamparillas es triste y cuando oscila desfigura las imágenes.
Deja el traje falaz que desfigura; Como conviene al sexo te engalana Y encontrándote virgen bella y pura Esclavo de tu amor será mañana.»- Giodar en la bella Jida Con el traje se transforma, Sentada sobre un diván En atmósfera de aromas.
Es hipócrita, y el día de fiesta, con el raso y el terciopelo y el cintillo y la cadena de oro, se desfigura de suerte que no le conocerán las tijeras y agujas y jabón, y parecerá tan poco a oficial, que aun parece que dice verdad.
Fingió querer abrazarse a sus rodillas en ademán de súplica; arrodillose, encorvose y asiéndole los pies lo levantó en alto y le dejó caer de espaldas. Sin perder momento, le desfigura el rostro y le magulla el cuerpo a puñetazos, mordiscos y pedradas.
¡Te conjuro, En nombre del Señor que el alma adora, Ángel, ó genio impuro. Que seducirme quieres, ¡Aparta el antifaz que desfigura Tu primitiva é infernal figura!
DON LUIS: Ahora bien, por mi presencia nada ha de ostentarse aquí: vivamos como sin mí, suprimid tanta opulencia. Quiéroos con sinceridad; si me queréis con nobleza, pienso que tanta largueza desfigura la verdad.
Sea fruto útil a las repúblicas, temeroso a los monarcas y de enseñamiento a los súbditos, el saber recelarse del tirano que tiene algo bueno en que se disculpa y se desfigura, y del celoso que tiene algo malo en que se pierde.
Es una fragua donde el mundo apura valientes y cobardes corazones porque la guerra a veces desfigura los que en la paz se pintan por leones.
Allí se asoma todo el reino de Amor, y la hermosura que a Venus desfigura, y no hay humano pecho que no doma (baldón de Grecia y Roma), y en opulencia y aparato hesperio muestra Madrid cuanto tesoro encierra corte de tanto imperio, del mayor soberano de la tierra.