Ejemplos ?
Ella no podía sostener la entereza de su carácter, ni la gravedad de sus costumbres: ofendíala la luz de sus brillantes talentos, y la superioridad de su crédito y de su privanza la desesperaba.
Y veréis cómo este temible y fogoso enamorado, quedará, una vez castrado, manso como un cordero.» Gracias a esta proposición escapé de las uñas de Orco, pero para caer luego en el más afrentoso suplicio. Y yo me desesperaba y lloraba viendo que si me privaban de lo más noble de mi ser, moriría.
Se irritaba por un plato mal servido o por una puerta entreabierta, se lamentaba del terciopelo que no tenía, de la felicidad que le faltaba, de sus sueños demasiado elevados, de su casa demasiado pequeña. Lo que la desesperaba era que Carlos no parecía ni sospechar su suplicio.
Según iban alejándose las esperanzas de que Berenice se sintiese madre, aumentaba el afán de Misael. No desesperaba; cierto que su esposa ya iba dejándose atrás la juventud, pero mucho más madura era Sara cuando concibió.
Como nadie había más que ella en esos espacios, se sentía muy sola, tan sola, que se desesperaba al saberse la única habitante del infinito, pues faltaba a quien sonreírle o alguien para charlar.
A los muchachos valencianos que estudiaban en Madrid les preguntaba, cuando volvían por el verano, mil pormenores de las costumbres, figuras y gestos de las lumbreras. Leía todos los libros nuevos que caían en sus manos, y se desesperaba cuando no entendía muy bien las modernas teorías.
Con estas razones de la mala vieja, creyeron los más que yo debía de ser algún demonio de los que tienen ojeriza continua con los buenos cristianos, y unos acudieron a echarme agua bendita, otros no osaban llegar a quitarme, otros daban voces que me conjurasen; la vieja gruñía, yo apretaba los dientes, crecía la confusión, y mi amo, que ya había llegado al ruido, se desesperaba oyendo decir que yo era demonio.
Si es cierto lo que se espera es un consuelo en verdad; pero siendo una quimera, en tan frágil realidad quien espera desespera. Así Inés desesperaba sin acabar de esperar, y su tez se marchitaba, y su llanto se secaba para volver a brotar.
Parecía tan blanca y tan muerta como aquella noche en el castillo desconocido. Me desesperaba ver cómo se marchitaba lentamente. Ella, conmovida por mi dolor, me sonreía dulcemente con la fatal sonrisa de los que saben que van a morir.
Como el alguacil vio que el bretón no tenía dinero para el cohecho, se desesperaba, y pensó sacar de la huéspeda de casa lo que el bretón no tenía; llamóla, y vino medio desnuda, y como oyó las voces y quejas del bretón, y a la Colindres desnuda y llorando, al alguacil en cólera y al escribano enojado y a los corchetes despabilando lo que hallaban en el aposento, no le plugo mucho.
cuando el sermón iba ya mediado, quiso la suerte, o mejor dicho, quiso la divina providencia que al vizcaíno, que se le sabía tan bien de carretilla, se le fuese el santo al cielo. Trasudaba, se retorcía, se angustiaba y se desesperaba, y todo en balde, porque no podía volver a coger el hilo.
Ven en la instalación de un Banco liberal la muerte de sus negocios usurarios; y así como los desesperaba la amenaza de una emisión inconvertible, que daría sangre nueva al comercio y a las industrias, los desespera ahora la perspectiva de una competencia insostenible con el capital distribuido libremente en el país.