Ejemplos ?
13º- Quiero que mi referida esposa, por un tributo a mi memoria, guarde la mejor armonía con mis hermanos y hermanas y vivan unidos socorriéndose mutuamente, sintiendo no tener tiempo para escribir a todos los de mi familia como deseara.
Sonrióse el padre de los hombres y de los dioses, y respondió con estas aladas palabras: —Si tú, Hera veneranda, la de los grandes ojos, cuando te sientas entre los inmortales estuvieras de acuerdo conmigo; Poseidón, aunque otra cosa deseara, acomodaría muy pronto su modo de pensar al nuestro.
De tus ojos, por la vez primera brotaron, oh María, ardientes llamas, y hoy solamente se miró Fileno sin siquiera encontrar que deseara.
Usui Sensei pensó que en vez de transmitir éste don sólo a sus familiares, era mejor compartir la fuente de la felicidad con cuantos pudieran beneficiarse de ella, y decidió enseñar el método a quien lo deseara.
No ignoro que algunos están persuadidos a que el, sabida de nuestra resolución de defendernos, nos ayudará con copiosos socorros, pero esta esperanza es vana y sin fundamento, porque aunque supongamos y demos por constante que el compadecido de nuestra infelicidad, deseara con las mayores veras socorrernos, díganme: ¿por dónde pueden venir estos socorros?
Sin embargo, en caso que la gente deseara tener una guardia especial o aún un oficial con una guarnición de soldados disciplinados para seguridad y defensa, este deseo también sería concedido.
Dios le tenga en su gloria. Deseara tener tanta posibilidad para las hacer tan sumptuosas cuanto los trofeos de sus hazañas merecían.
Quiso la casualidad que el príncipe hubiese fijado la atención en el joven y deseara casarlo con su hija; pero siempre desconfiado, se propuso ponerle a prueba y discurrió de la siguiente manera: -Quiero hacerles dichosos casándoles, pero antes es necesario que la zozobra y el temor les hagan apreciar en todo su valor su felicidad.
Escapóse Licaón, y volviendo a la casa paterna, estuvo celebrando con sus amigos durante once días su regreso de Lemnos; mas, al duodécimo, un dios le hizo caer nuevamente en manos de Aquileo, que debía mandarle al Hades, sin que Licaón lo deseara.
Esto consoló un poco a la pobre reina, muy afligida por ser madre de un niño tan horroroso. En cuanto comenzó a hablar dijo cosas muy agradables, y tanta era su gracia en todo que no había quien no deseara oírle y verle.
-Si el que es fuerte, replicó Sócrates, deseara ser fuerte, el que es ágil ser ágil y el que está bien de salud estarlo..., puede ser que alguno se imagine en este caso y otros análogos que los que son fuertes, ágiles y están sanos y poseen todas estas ventajas desean todavía lo que ya poseen.
Sus tenues y saudadosas vibraciones, cada vez más débiles, se iban tornando imperceptibles. Y el pensativo, el añorante, persistía hundido en el ayer, como si deseara su retorno imposible.