desdén

(redireccionado de desdenes)
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desdén

1. s. m. Desprecio o indiferencia con que se trata a una persona le trató con desdén; la miró de arriba a abajo con desdén. desaire, desapego, menosprecio
2. al desdén loc. adv. Con descuido sólo aparente.

desdén

 
m. Indiferencia y despego menospreciativos.
Al desdén loc. adv. Al descuido; con desaliño afectado.

desdén

(des'ðen)
sustantivo masculino
sentimiento de desprecio o desapego Ni la miraba cuando hablaban, actuaba con desdén.
Sinónimos

desdén

sustantivo masculino
1 indiferencia, menosprecio, desprecio, humillación, desaire, desatención, desestimación, disfavor, despego, esquivez, desapego*, desinterés. aprecio.
Desdén, indiferencia, menosprecio, desprecio, desaire y desatención designan la acción con la que se pretende humillar o mostrar a alguien que es indigno, generalmente negándole la atención o bien rehusando un regalo o presente. Esquivez y desapego ponen el acento en la actitud distante y fría que se muestra hacia otra persona.
2 arrogancia, altanería, altivez, soberbia, engreimiento, orgullo, grosería, descortesía. humildad, sencillez.
Se refieren al trato que se dispensa a una persona: siempre se dirige a mí con desdén.
Traducciones

desdén

Verachtung

desdén

dédain

desdén

desdém

desdén

презрение

desdén

鄙视

desdén

鄙視

desdén

foragt

desdén

בוז

desdén

경멸

desdén

förakt

desdén

SMscorn, disdain
al desdéndisdainfully
Ejemplos ?
Yo quise desagraviarla: —Te deseo a ti, María Antonieta. Sus bellos ojos místicos fulminaron desdenes: —Te has propuesto comprometerme, que me arroje de su lado la Señora.
Libre del amor vivía, tan sin recelar sus flechas, tan sin temor de sus plumas, que en mí los desprecios eran naturaleza, por que, si no son naturaleza, tienen visos de favores los desdenes que se afectan.
109 Jornada segunda - Escena III (Al paño DON DIEGO.) DON DIEGO Ya que me ofrece esta ocasión la fortuna, pues don Luis vi que de casa salió, hablar a doña Ana intento; sepa que adorando estoy aun sus desdenes; allí está; ánimo, corazón, que no ha de ser el afecto hijo siempre del temor.
Al fin, un día, cansado de sufrir los desdenes de Sara y sospechando que su eterna tristeza era indicio cierto de que su corazón abrigaba algún secreto importante, uno de sus adoradores se acercó a Daniel y dijo: -¿Sabes, Daniel, que entre nuestros hermanos se murmura de tu hija?
El Pelirrojo, acostumbrado a los desdenes de la gitana, sonríe apicaradamente y le responde mirándola con ojos malignos y acendradores: -Eso es que tú no te has fijao bien en la mía presonita, y además que tú podrás encontrar la mar de hombres con mejor estampa y mejor vestío que yo, pero no encontrarás ninguno de mejores centros que mangue ni de mejores propósitos ni que te quiera lo mesmo que yo te quiero.
«No hay sino vivir, y ser apacible con las gentes, y quédese lo severo para un turco matasiete. «Lo esquivo se usó antañazgo, y se usaban los desdenes cuando los cabellos rubios eran gala en los copetes.
450 tan fino en las persuasiones, tan apacible en el trato y en todo, en fin, tan perfecto, que ostentaba cortesano despojos de lo rendido, por galas de lo alentado. En los desdenes sufrido, en los favores callado, en los peligros resuelto, y prudente en los acasos.
Pues bien: después de tales insinuaciones permaneció insensible y no tuvo más que desdenes y desprecios para mi belleza y no ha hecho más que insultarla, y yo, amigos míos, la juzgaba de algún valor.
Poco nos importaban los desdenes de la hora presente, si el grano de arena que cada uno llevaba para la obra común podía convertirse mañana en base monolítica para la grandeza de la Patria.
El loor que recibía, los festejos y las galas, daban viento y daban alas a su ciega vanidad. «Yo te quiero», me decía, ¡mas al día muchas veces con desdenes y esquiveces me abrumaba sin piedad!
Don Juan se levantó haciendo a sus invitados un gesto que bien podría traducirse pur un: «Lo siento, esto no pasa todos los días.» ¿Acaso la muerte de un padre no sorprende a menudo a los jóvenes en medio de los esplendores de la vida, en el seno de las locas ideas de una orgía? La muerte es tan repentina en sus caprichos como lo es una cortesana en sus desdenes; pero más fiel, pues nunca engañó a nadie.
Al fin, un día, cansado de sufrir los desdenes de Sara y sospechando que su eterna tristeza era indicio cierto de que su corazón abrigaba algún secreto importante, uno de sus adoradores se acercó a Daniel y dijo: — ¿Sabes, Daniel, que entre nuestros hermanos se murmura de tu hija?