derrotero


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derrotero

1. s. m. NÁUTICA Línea señalada en la carta de navegación y que sirve de guía al piloto de la nave.
2. NÁUTICA Rumbo o dirección que lleva una embarcación durante la navegación. derrota
3. NÁUTICA Libro que contiene derrotas o rumbos.
4. Camino o rumbo, medio adoptado para llegar al fin propuesto tu hijo no va por buenos derroteros.

derrotero

 
fig.Camino tomado para llegar al fin propuesto.

derrotero

(dero'teɾo)
sustantivo masculino
1. camino tomado para lograr el fin propuesto No entiendo los derroteros de su argumentación.
2. náutica rumbo de un barco en la carta de navegación La fuerte tormenta le hizo perder el derrotero al velero.
3. náutica dirección dada por escrito para un viaje de mar El mecenas de la expedición les dio el derrotero.
Sinónimos

derrotero

sustantivo masculino
1 rumbo, rota, ruta, derrota*.
Es término marino.
2 dirección, sentido, rumbo, camino.
Por ejemplo: la situación ha tomado nuevos derroteros.
Traducciones

derrotero

SM
1. (Náut) → course
tomar otro(s) derrotero(s)to adopt a different course
2. (Caribe) (= tesoro) → hidden treasure
Ejemplos ?
Y lo particular es que todo solicitante posee un derrotero con el que a ojos cerrados puede determinar el sitio del tapado, derrotero que o se lo han remitido de España, o de un modo casual vino a sus manos.
De repente le llega a un vecino de Lima, como caída de las nubes, carta de Cádiz o de Barcelona, en la que tras una historieta más o menos verosímil, le hablan de próximo envío de derrotero.
Tuerce, pues, el derrotero; ¿puede haber tierra más grata para mí, ni en que más desee guarecer mis fatigadas naves, que la que me conserve el troyano Acestes y cubre los huesos de mi padre Anquises?" Dicho esto, enderezan las proas a los puertos, impelidas las velas por los bonancibles céfiros; deslízase la armada rápidamente por el mar y arriban alegres en fin a las conocidas playas.
Perdido el rumbo, andamos errantes por el tenebroso piélago; el mismo Palinuro no acierta a distinguir el día de la noche, ni recuerda el derrotero en medio de las olas.
72.- Los dichos Pilotos y Maestres, en todos los viajes que hicieren vayan tomando el altura, especialmente en todos los puertos en que entraren y la tomen por ante el Escribano del Navío; y otrosí, vayan tomando la longitud de cada rumbo y derrota que llevaren por la singladura y por observaciones celestes, y por otros instrumentos que para ello supieren y lo vayan todo poniendo muy precisamente en su Libro y Derrotero.
Antes que en ese camino, por donde corres sin tino, des con un mal caballero que juegue con tu imprudencia, te invito a hacer penitencia y a cambiar de derrotero.
Respirando una atmósfera propia que parece rodearles, como una muralla impenetrable a los ojos profanos, habitan un mundo ignorado de todos, y mientras las modernas gentes se ríen de su apariencia carcomida y haraposa, y de aquellos usos ya perdidos que ellas guardan cuidadosamente como un precioso tesoro; mientras las personas sensatas y cuerdas murmuran, sin duda con intención moralizadora, de las rarezas y excentricidades de esos entes que viene a mezclarse entre ellas como una tela sucia entre sus ropas domingueras, esas pobres ruinas vivientes siguen impertubables su marcha por el derrotero de la vida...
73.- Los Pilotos y Maestres que hicieren viaje a parte donde no hayan de volver a Sevilla, a doquiera que llegaren, den el treslado de su Libro y Derrotero al nuestro Gobernador de la tierra, para que lo invíe al nuestro Consejo (de las Indias).
Dios le señalará su derrotero: Cayó en la inmensidad del Océano y flota en los cristales errabunda; la sublima y abate el mar insano, la esconde entre sus senos y la inunda: Tras agitadas noches con sus días encalla en arena, en un paraje do no hay vegetación ni sombras frías...
74.- Cada Piloto y Maestre, todo el tiempo que usare el dicho oficio, vaya acrecentando su Libro derrotero de lo que de nuevo descubriere y supiere, y cuando dexare el dicho oficio o muriere, sea obligado a dexar el dicho Libro a la Caxa de la Casa de la Contratación de las Indias, o al del nuestro Consejo (de las Indias), y al tiempo que se le diere carta de examen y pilotaje, y antes que se le dé, haga obligación ante el Escribano de la Casa de la Contratación de lo ansí hacer y cumplir, y lo jure y otrosí, jure de no comunicar los secretos de la navegación a ningún extranjero destos nuestros Reinos y Señoríos.
Esta concepción moderna del liderazgo nacional representa su decisión de examinar a fondo todo lo que hemos logrado al amparo de las libertades individuales y sociales de que disfrutamos; este análisis, a la luz de nuevas circunstancias históricas, de una sociedad en movimiento, de lo que es necesario enmendar y la forma como debemos encarar nuestras realidades, muestra que se gobierna con la verdad y que es el juicio de la opinión pública lo que guía y orienta el derrotero del Estado.
El bien común, los derechos y libertades del hombre, la excelencia de las instituciones a su servicio, la honestidad política, marcan el norte de ese derrotero insustituible hacia la consolidación del perfeccionamiento social.