denodadamente

Traducciones

denodadamente

ADVboldly, dauntlessly, intrepidly
luchar denodadamenteto fight bravely
Ejemplos ?
Al contrario que el resto de jugadoras del equipo, Chibi es una chica bajita, apocada y carente de personalidad deportiva. Sin embargo se entrena denodadamente fuera de horas para compensar sus carencias.
San Mateo es considerado por sus pobladores y autoridades, como el Primer Distrito Ecológico del Perú y el Mundo, y esto porque, desde hace muchos años, los huanchurinos han luchado denodadamente y con sacrificio para impedir que la contaminación termine dañando su agricultura y por ende a su población.
Brunegilda intentó por todos los medios procurarle asilo en Austrasia, pero los nobles austrasianos se opusieron denodadamente, argumentando que hacerlo atraería las iras de Chilperico I.
En 1944 vi a Don José de Vicente Muñoz trabajar denodadamente en un proyecto precioso que se consolidó en 1950 con la obra bien hecha (que diria Eugenio D`Ors), titulada COROGRAFÍA DE ESPAÑA, que en su portada, junto a una pareja luciendo un traje regional de los muchos existentes en nuestra Patria ya aparecía nuestro TORREÓN.
Una vez designado, Morandi se abocó denodadamente tanto a crear y consolidar una Red de Estaciones Meteorológicas en el país como a fundar un organismo técnico a nivel oficial en materia meteorológica.
En la época de la dictadura del General Veintimilla, Santa Rosa fue otro de los pueblos que al igual que Machala y Pasaje, en la parte baja, protagonizaron manifestaciones de rechazo y normaron grupos guerrilleros campesinos, que al mando de intrépidos oficiales y terratenientes liberales, luchando denodadamente hasta que huyó el dictadorzuelo por la ciudad de Guayaquil.
-gritó de nuevo el de Mairena, y al conjuro de su voz dejó precipitadamente Rosario el lebrillo en que luchaba denodadamente por devolver a algunas prendas interiores su primitiva blancura, y con las mangas de la chaquetilla arrollada en los brazos redondos y bien dibujados, aprisionándose casi del todo la esbelta cintura con ambas manos; revuelto el pelo negrísimo y rizoso, haciendo sonar de modo rápido, no las bordadas chinelas, sino dos brodequines fuera de uso y convertidos en babuchas merced a dos martillazos en el contrafuerte; un tanto jadeante la respiración, arrogante y mal jateada y riente y animado el rostro juvenil y bellísimo, lanzóse a la puerta de la calle mientras su madre le gritaba con voz gangosa: -¿Aónde vas, castigo?
A fuerza de hombre celoso en defender la integridad de la fe, luchó denodadamente con los que se habían apartado de la Iglesia, a los cuales consideraba como adversarios propios: «Responderé brevemente que jamás he perdonado a los herejes y que he puesto todo mi empeño en hacer de los enemigos de la Iglesia mis propios enemigos personales»(69).
Así como en las desiertas costas del mar se ve blanquear un nido de gaviotas en la concavidad de una peña, así aparece Cádiz en la concavidad de sus murallas. Hanla labrado tan denodadamente entre las olas, que la tierra alarga un brazo para asirla.
Hoy, en esta Argentina cada vez más igualitaria, en esta Argentina que seguimos persiguiendo denodadamente como el gran valor reparador la igualdad y que la hemos alcanzado también en ámbitos que jamás hubiéramos sospechado años atrás, hoy también podemos hablar de la igualdad de los partidos políticos para poder llegar a todos los ciudadanos sin ningún tipo de diferencia.
El 21 de Diciembre de 1901 Don Ismael contrajo matrimonio con la damita órense Doña Herlinda Castro Santander, con quien luchó denodadamente en los años subsiguientes, realizando una obra admirable, porque la gentil consorte fue la inspiradora de sus Iniciativas y la que le alentaba en todas sus contiendas y reveces de los in fortunios, estrechamente unida al insigne periodista que, además de fundar el primer Diario de la República, realizó una labor extraordinaria en todos los campos en donde apuntaban sus inquietudes y obligaciones cotidianas.
Sonada la media noche, Centeno proclamó a su gente e hizo el juramento de que al otro día, o lo tenían de enterrar o había de sacar una vara del palio en la procesión del Corpus. Y atacó tan denodadamente que, con el alba, fue suya la victoria.