Ejemplos ?
A una legua de aquí, hay un pueblo al pie de la montaña, que se llama Boulternère. Es una degeneración de la palabra latina TURBULNERA.
Muy sencillo y muy absurdo, porque precisamente en eso consiste la degeneración, en no conseguir nadie regenerarse sin ajena ayuda.
Cabe mencionar que, a pesar de que es difícil hablar de una “doctrina Fabela” expresada en términos estrictamente jurídicos, es factible defender la idea de una doctrina Fabela basada “en los principios de la dignidad de Latinoamérica frente a las permanentes agresiones de las grandes potencias… Dicha doctrina …se podría reseñar en una breve frase de don Isidro Fabela, que expresó en 1920: ‘Ningún estado por grande que sea, tiene derecho a provocar la degeneración moral de un pueblo pequeño que ama su dignidad y quiere ser libre’ “.
Un 10% alcanza la virilidad. La degeneración más espantosa abate a los peones, a sus mujeres y a sus pequeños. El yerbal extermina una generación en quince años.
El cuadro, por tanto, presenta, en general, una paulatina pero real degeneración, a la que faltarán seguramente unos diez o quince años para ser completa.
Sigue habiendo la misma falta de caminos y hay, como antes, pobreza, tifus, difteria, incendios... Se trata, pues, de un caso de degeneración causado por una lucha por la existencia superior a las fuerzas.
Y ha buscado también por medios directos e indirectos evitar la degeneración cierta que el alcoholismo provoca en la salud física y moral.
La violencia es degeneración del individualismo, es egocentrismo, es sobreestimación propia, es la exaltación solitaria, es embriaguez de pesimismo.
Allí donde tropezamos con una ausencia de dicho desarrollo moral solemos hablar de «degeneración» y nos hallamos indudablemente ante una detención o retraso del proceso evolutivo.
Al contrarrestar esta tendencia del capital mediante la lucha por el alza de los salarios, en la medida correspondiente a la creciente intensidad del trabajo, el obrero no hace más que oponerse a la depreciación de su trabajo y a la degeneración de su raza.
Si contásemos en nuestro país con uno de esos Laboratorios de Eugenesia y Biometría -tan en boga en Norteamérica, Inglaterra, Suecia, Alemania, Noruega y en la Rusia sovietista de ahora -donde se registran y analizan convenientemente todos los sucesos biosociales de natalidad, mortalidad, morbosidad, vida media y epidemiología que afectan a los productores de ambos sexos, podríamos demostrar, matemáticamente, que la ración ordinaria y no siempre segura de los obreros españoles no basta a subvenir a las necesidades fisiológicas de su desgaste habitual y que nuestro régimen capitalista es culpable del aniquilamiento físico y degeneración ética de nuestra raza.
NUESTROS PUEBLOS TUBERCULOSOS Y MUTILADOS NO PROTESTARON.- Más que cualquier otro pueblo del Ecuador, al Azuay, Loja y El Oro, les correspondía, en estos momentos, elevar su voz de reclamo ante los Poderes Públicos, para arrancar alguna reparación económica a favor de sus pueblos sureños, que siguieron en marcha progresiva hacia la degeneración de sus núcleos poblacionales.