defección


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defección

(Del lat. defectio, -onis.)
s. f. Abandono desleal de la causa que se defendía o del partido a que se pertenecía hubo numerosas defecciones en el partido. deserción

defección

 
f. Acción de separarse con deslealtad uno o más individuos de la causa o de la parcialidad a que pertenecían.

defección

(defek'θjon)
sustantivo femenino
adhesión abandono desleal de una causa o un partido Sus filas sufrieron muchas defecciones.
Sinónimos

defección

sustantivo femenino
deserción, huida, abandono. lealtad, auxilio, presencia.
Defección es voz más abstracta y menos usual. En un partido, doctrina o ideal, hablamos de la defección de algunos con cuya opinión, voto o apoyo podíamos contar. En el ejército la deserción es un delito definido.
Traducciones

defección

измяна, изоставяне, напускане, отстъпничество

defección

defection, desertion

defección

Abfall

defección

defezione

defección

défection

defección

frafald

defección

탈당

defección

SFdefection
Ejemplos ?
Viendo fracasado el movimiento en su objeto primordial, la tropa se inclinó a las sugestiones del coronel Mariano Ballivian, traído allí preso; y el tumulto de la reacción recorrió las filas. Belzu oyó los gritos de la defección; y rodeado de enemigos conoció que era necesario huir para salvarse.
Pero la estrella del muy magnífico gobernador del Perú comenzaba a menguar, y el espíritu de defección se apoderaba de sus partidarios.
En la segunda parte se contrae á recriminar la defección de Olañeta, en el Alto Perú; y en la tercera y última, á probar que la batalla de Ayacucho no se perdió por traición ni por ig norancia, sino por cobardía de la tropa (colecticia y en tres cuartas partes compuesta de peruanos) y por haberse adelan- lantado, más de lo que se le previno, el comandante del pri- mer regimiento de la izquierda.
La libertad de imprenta. Hubo desgraciadamente defección, torpeza o mala fe en nuestro ejército, y a Cádiz con la maleta. ¡La libertad de imprenta!
Abundan en la exposición de Valdés cargos que por sí so- los se refutan, como el de la defección del Numancin, que era uno de los cuerpos que mandaba el general.
Sin embargo, condolido por la defección de éstos, les suplicaba que hicieran por volver al regazo de la Madre afligida, única fuente de salvación(71), y rezaba por «los que habían salido de la Iglesia y, abandonando la doctrina del Espíritu Santo, seguían su propio parecer», para que de todo corazón se convirtieran(72).
Mexicanos: Cuando creímos que la defección del Ejército Federal acaudillado por el General Félix Díaz era para bien de la patria y de los ideales de la Revolución, palpitantes en vuestro espíritu, alimentamos la esperanza de que la paz se restablecería bajo las bases de la Reforma Política y Agraria proclamada desde 1910, y que el triunfo sería radical y efectivo, no en los hombres, sino en los principios pero desgraciadamente los que desertaron de las filas del Dictador Madero, para volver las armas contra él, no han tenido otra bandera que la criminal intención de dar un sangriento cuartelazo en la Capital de la República, para adueñarse del poder y burlar una vez más a la Revolución y a las nobles aspiraciones del pueblo mexicano.
Los otros, enredados en su pureza, dicen que se preparan, que aún es tiempo, y que de no producir cosas notables, mejor es no producir cosa alguna. La defección de los primeros no es tan calamitosa como la de los segundos.
En cuanto a sucesos revolucionarios, los más notables de esa época fueron el suplicio en la plaza de Lima de los patriotas Alcázar, Gómez y Espejo; las excursiones de lord Cochrane y el apresamiento, en la rada del Callao, de la fragata, Esmeralda, cargada con dos millones de pesos; el desembarco de San Martín en Pisco, la defección del batallón de Numancia...
Si los santos ángeles, al que tienen por Creador de su naturaleza, lo tienen también por autor de su buena voluntad, difundiendo en ellos su caridad por el Espíritu Santo No existiendo, pues, causa alguna eficiente natural, o si puede decirse así, esencial de la mala voluntad, porque de ella misma principia en los espíritus mudables el mal con que se disminuye y estraga el bien de la naturaleza, ni a semejante voluntad la hace, sino la defección con que se deja a Dios, de cuya defección falta, sin duda, también la causa; si dijésemos que no hay tampoco causa alguna eficiente de la buena voluntad, debemos guardarnos, no se entienda que la voluntad buena de los ángeles buenos no es cosa hecha, sino coeterna a Dios.
El régimen ha subsistido, consolidándose al amparo de la política del acuerdo, que fue una defección a terminantes promesas reaccionarias y malogró la reivindicación a punto ya de conseguirse traicionando deberes patrióticos, en cambio de posiciones oficiales.
Si entre estos celosos defensores de la patria, modelo de virtudes cívicas y militares, hubo hombres que mancharon el lustre de las armas chilenas con una defección criminal, y con un acto de sangrienta alevosía, que compraron y tuvieron el descaro de anunciar por la prensa los enemigos de Chile, ¡cuántos sacrificios generosos, cuántos padecimientos de todo género, cuántos hechos heroicos, cuánta noble sangre, derramada en las batallas de la patria, lavaron el crimen de unos pocos caudillos, y la ciega ligereza de sus extraviados partidarios!