Ejemplos ?
Su gente tras la enseña engalanada con no menor fiereza se despliega, como leones van o tigres fieros al asalto de cabras y carneros.
No así la que sestea sus rebaños de cabras en las grutas de las pardas montañas de Judea...
En estas operaciones les estuvo contemplando un viejo pastor que apacentaba un rebaño de cabras en lo alto de una inmediata colina.
Y, mientras que tiramos las cortinas y tiendas en aquel lugar alzamos, dispusimos los fuegos y cocinas y mesas con manteles preparamos, corría el rey las selvas convecinas a la busca de cabras o de gamos; trayendo a dos criados a su zaga, para que el porte del carcaj se haga.
Es capaz de aumentar el ganado en los establos junto con Hermes, y en cuanto a las manadas de bueyes, los extensos rebaños de cabras y las majadas de lanudas ovejas, si así lo desea en su corazón, multiplica los pequeños y disminuye los numerosos.
24º Item, ordenaron y mandaron que todas las personas que tuvieren ganados de cabras, ovejas, puercos e vacas, las hierren y señalen cada uno de (propia) señal (distintiva) y hierro, para que puedan conocer y en (su) defecto de no lo hacer, pierdan el (tener la) opción que a ello tuvieren y no puedan pedirlo a la persona que lo tuviere, (e) ni la persona en cuyo hato o poder se hallare, sea obligado a (de)volverlo.
Cuando la noche oscura con su estrellado manto el claro día en su tiniebla encierra, y suela en la espesura el tenebroso canto de los nocturnos hijos de la tierra, al pie de aquesta sierra con rústicas palabras mi ganadillo cuento y el corazón contento del gobierno de ovejas y de cabras, la temerosa cuenta del cuidadoso rey me representa.
El cumplimiento de las obligaciones gubernamentales han sido escasas, y este ha sido el motivo para que Santa Rosa lamente por mucho tiempo la falta de una vía buena para comunicarse con los pueblos del sur. Con los pueblos del Cantón Zaruma se han venido comunicando con un camino de herradura, llamado con sarcasmo sendera de cabras.
Si alguna vez adorné tu gracioso templo o quemé en tu honor pingües muslos de toros o de cabras, cúmpleme este voto: ¡Paguen los dánaos mis lágrimas con tus flechas!
Diom’ queso de cabras: «Fidalgo», dis’: «Abras ese blaço et toma un tanto de soma, que tengo goardada.» Dis : «Huésped, almuerça, e bebe e esfuerça, caliéntate, e paga; de mal mon’s te faga fasta la tornada.
No sueña cuando duerme, no piensa cuando vela desvelada; si sufre, nunca llora; si goza, nunca canta, y vive sin terrores ni deleites, que no la dicen nada ni los fragores de las noches negras, ni los silencios de las noches diáfanas, ni el rebullir del convecino sapo, ni los aullidos de la loba flaca que yerra sola venteando carne de chivos y de cabras.
Un traje de pellejo, que hiede a ubre de cabras y suena a seco ruido de frágil hojarasca, cubre aquel cuerpo que parece un diente del risco roto de la sierra parda.