de bote en bote

bote, de bote en

 
Frase para indicar que un sitio o local está completamente lleno de gente.
Ejemplos ?
El día fijado por la ordenanza y a la hora prescripta, don Juan Manuel entró en la Municipalidad, lleno de satisfacción y regocijo. No era, en apariencia, para menos: el largo salón, el potrero llamado patio, las mismas oficinas, estaban de bote en bote.
Se ve obligado a escatimar en su dolor. El rico lleva el suyo de bote en bote. ¿Qué viuda es más triste y entristecedora, la que tira de la mano de un niño, con el que no puede compartir su divagación, o la que está sola del todo?
Llegaron por fin el día y la hora de la función. La catedral estaba de bote en bote. El obispo y los canónigos asistían en el coro con todo el aparato y la pompa que requerían las circunstancias.
Como la sala es pequeñísima, fuera ocioso convidar a más personas. Las que en ellas se reúnen la llenan de bote en bote. Empieza la «soaré» a las ocho de la noche, y son los primeros que a ella asisten los dos futuros yernos de doña Calixta; y digo los dos, porque el teniente muy rara vez se halla en la ciudad.
Y respondióme un juez amarillo que estaba castigándolos: -Estos son los boticarios, que tienen el infierno lleno de bote en bote, gente que como otros buscan ayudas para salvarse, estos las tienen para condenarse.
El mozo se ciscó; más ella se estaba repantigada á lo de mi suegro, como si fuera el padre con mucho aquel; juró que le había de dexar en porreta, si no se casaba; y sobre esto porfiaron, hasta tente bonete; el hijo decía, que él había hecho cala, y cata del negocio, y que le habían de soñar; que por qué, y por qué teniendo ella cogijos, habían de obligarla á que las apeldase, que se iria con el alma en los dientes, y los llenaria de bote en bote, de lo que eran todos; y añadió, que ya el viejo estaba calamocano.
Cuando fuimos a conocer esta película, el viernes, largas "colas" de espectadores esperaban turno para adquirir boletos, en tanto en que ya la inmensa sala del Colonial estaba llena de bote en bote.
El sábado, 10 de marzo de 1860, Abraham Lincoln habló en el Washington Hall, un auditorio que entonces era el juzgado del condado de Fairfield (ahora McLevy Hall), en la esquina de las calles State y Broad. No solo estaba de bote en bote el salón más grande de la ciudad, sino que una gran multitud tuvo que quedarse fuera.
El fútbol es el deporte favorito del público diriambino, el cual concurre siempre a sus exhibiciones, llenando de bote en bote el "Estadio".
Pero, vamos, vecina, vamos a la iglesia, antes que se ponga de bote en bote..., que algunas noches como ésta suele llenarse de modo que no cabe ni un grano de trigo...
Era miércoles el día siguiente, y el estreno del otro cuarteto ¡y de la Duchesini!, con el Barbero, llenó de bote en bote el teatro.
También ha habido recopilaciones de historietas cortas apócrifas como La torta sicodélica, La bolsa o la vida y De bote en bote y otras historias.