deísmo

deísmo

s. m. TEOLOGÍA Doctrina que reconoce un dios, pero sin admitir su intervención en los actos humanos ni la revelación, y que rechaza el culto externo.

deísmo

 
m. filos. y teol. Doctrina que afirma la existencia de un Dios personal, creador del universo, pero niega la religión revelada y no admite el culto externo.

deísmo

(de'izmo)
sustantivo masculino
teología filosofía doctrina que reconoce un dios, pero sin admitir la revelación ni la providencia El deísmo se desarrolló con la corriente empirista del XVIII.
Traducciones

deísmo

deïsme

deísmo

ربوبية

deísmo

deisme

deísmo

deismus

deísmo

deisme

deísmo

Deismus

deísmo

deism

deísmo

diismo

deísmo

deism

deísmo

deismi

deísmo

déisme

deísmo

דאיזם

deísmo

deismo

deísmo

理神論

deísmo

이신론

deísmo

deizmas

deísmo

deïsme

deísmo

deisme

deísmo

deizm

deísmo

deísmo

deísmo

deism

deísmo

деизм

deísmo

deizmus

deísmo

deizem

deísmo

деизам

deísmo

deism

deísmo

deizm

deísmo

自然神论, 自然神論

deísmo

Деизъм

deísmo

SMdeism
Ejemplos ?
Ganado por los exponentes de la nueva filosofía, el joven revolucionario rechazaba los dogmas escolásticos, simpatizaba con las teorías de Locke y Condillac (sensualismo) y consideraba al problema religioso en los mismos términos –deísmo- que había propuesto Voltaire, aunque sin el cinismo del autor francés.
Si el punto de vista especialísimo que me he propuesto no me exigiese imperiosamente abstenerme de largas consideraciones sobre estos tan interesantes puntos, yo podría mostrar aquí cómo las diversas religiones primitivas no han sido otra cosa que un modo espontáneo e inevitable de satisfacer una tendencia innata del hombre, que ha menester una explicación de lo que se ve y observa; cómo ellas han ido perfeccionándose bajo la influencia de la ciencia y cómo ésta ha ido de día en día invadiendo el terreno de aquéllas; yo mostraría que las religiones y el deísmo por una parte y el ateísmo y panteísmo por otra...
Pero lo dicho basta para que se vea con toda claridad que el divorcio entre la moral y los fundamentos sobrenaturales, que le dan todas las religiones y aun el deísmo o el moderno pitagorismo, puramente metafísicos y subversivos en que quieren apoyarla el ateísmo y el panteísmo, es no sólo posible y conveniente, sino de notoria urgencia; porque en el estado de anarquía religiosa actual, no puede ser ya justificable que la moral, verdadero fundamento de las sociedades, no tenga ella misma otra base que la de unas creencias perpetuamente rivales entre sí, siempre sujetas a una crítica recíproca y lo que es peor todavía, entregadas de hecho a un continuo y creciente desuso.
29 Quizá Sade piensa en un texto anónimo titulado Traité des trois Imposteurs, referido a Moisés, Jesús y Mahoma, que se había publicado en 1768. 30 Sade no parece hacer distinción entre teísmo y deísmo: el primero admite la posibilidad de Revelación.
La trascendental revolución filosófico-literaria de Rousseau, que según los críticos dio puesto al paisaje de la literatura, se distingue precisamente por la tendencia a volver a la naturaleza, y por la tendencia al vuelo místico, pues el amor a la vida y a las cosas naturales andaba siempre, en Rousseau y en su doctrina, aliado a cierto deísmo religioso, al que no faltó para volar con alas de misticismo puro sino olvidar todo resabio protestante de Ginebra.
Se confunde generalmente la moral con los dogmas religiosos, hasta el grado de que para muchos ambas no sólo son inseparables, sino que vienen a ser una misma cosa; pero cuando se reflexiona sobre la inmensa variedad de religiones y sobre la uniformidad de las reglas de la moral; cuando vemos que los dogmas religiosos cambian esencialmente con los progresos de la civilización, desde el cándido fetiquismo primitivo o la adoración de los astros y el politeísmo que le sucedió, hasta el monoteísmo cristiano, y musulmán, o el deísmo y aun el panteísmo modernos...
Un sentido más amplio del término es que el fideísmo, al contrario del Deísmo, esencialmente enseña que el razonamiento es más o menos irrelevante a la creencia religiosa.
Empiezan a formularse las expresiones más tolerantes de espiritualidad: nihilismo libertario (Casanova, Pierre Choderlos de Laclos), Masonería, deísmo (Voltaire), agnosticismo; incluso se formulan ya claramente las propuestas del ateísmo (Pierre Bayle, Baruch Spinoza, Paul Henri Dietrich) y el satanismo, expuesto por algunos personajes de novelas escandalosas de la época (Marqués de Sade, etc.).
Con ella luchan contra la superstición las formas religiosas tradicionales y reveladas (llegando al deísmo o al ateísmo), al argumento de autoridad y las estructuras políticas y sociales anquilosadas, intentando eliminar cualquier elemento de misterio, extrañeza o milagro; es, por lo tanto, una ideología antropocéntrica –Pope diría que «el estudio propio del género humano es el hombre»–, llena de un optimismo activo frente al futuro, porque cree en el progreso conseguido a través de la razón, en la posibilidad de instaurar la felicidad en la tierra y de mejorar a los hombres, de por sí buenos (Rousseau).
Se traducen textos religiosos de otras culturas, aparece el deísmo, los diccionarios enciclopédicos, la crítica a los textos bíblicos, se combate la superstición y se ataca el poder de la Iglesia.
Aún si las pruebas fueran válidas, las «existencias/seres» que ellos proponen demostrar no son congruentes con la deidad adorada por las fes históricas, y pueden fácilmente guiar al deísmo en vez de a la religión revelada: «¡El Dios de Abraham, Isaac y Jacob - no el dios de los filósofos!».
A lo largo de su vida Jefferson estuvo muy interesado en la teología, el estudio bíblico y la moralidad. Él estuvo más estrechamente relacionado con la filosofía religiosa del deísmo y el unitarismo.