Ejemplos ?
Como en sueños ni el que persigue puede alcanzar al perseguido, ni éste huir de aquél; de igual manera, ni Aquileo con sus pies podía dar alcance a Héctor, ni Héctor escapar de Aquileo.
Seguramente se juntarían, si no tuvieran cuerpo alguno, los espíritus de los demonios, o, por mejor decir, los espíritus demonios, aunque incorpóreos, con el fuego corporal para ser atormentados, no para que el mismo fuego con que se unieren con su unión sea inspirado y se haga animal que conste de espíritu y cuerpo, sino, como dije, que, juntándose con modo admirable inefable, reciban del fuego pena no para que den vida al fuego, pues también este otro modo con que espíritus se unen con los cuerpos y hacen animales, es admirable, y no puede dar alcance el hombre, siendo eso el mismo hombre.
Pero la parte mas esmerada y sobresaliente de la obra son los cuatro libros destinados á la Artillería: en ellos se trata menudamente de las fundiciones de las piezas, de las municiones necesarias para su servicio, del planisferio y demás instrumentos matemáticos para dar alcance y seguridad á los tiros: se exponen, examinan y corrigen las doctrinas que sobre estos mismos objetos habían dado otros escritores anteriores, con especialidad las del célebre matemático Nicolás Tartaglia; todo con una claridad, una exactitud y un método, que se hacen estimar sobre manera de los inteligentes, aun ahora en que han llegado á tanta altura todos los conocimientos fisico-matemáticos, que concurren á formar este ramo del arte militar.
Más aún, ¿que en esa caza atroz de mi vida que tuvo lugar una vez acabada la guerra él no me habría podido dar alcance si no estuvieran ya tus redes tendidas a mis pies?
Los bergantines se emplearon, principalmente, para el tráfico mercante, pero también fueron utilizados como buques corsarios debido a que su gran velocidad les permitía escapar de navíos y fragatas y dar alcance a cualquier transporte.
El 23 de noviembre, en Tarma –Departamento de Junín– Rojas consiguió dar alcance al intendente de Huancavelica, Juan Montenegro, tomándolo prisionero y quitándole seis cañones, 500 fusiles y 50000 cartuchos.
Ya en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, el 26 de julio Liudmila Kondrátieva consiguió el éxito más importante de su carrera al ganar contra todo pronóstico la apretadísima final olímpica de los 100 m con 11,06, por delante de la gran favorita Marlies Göhr, que hizo 10,07. La mala salida de Göhr hizo que pese a una meritoria remontada no lograra dar alcance a Kondrátieva.
Al tener noticias del sorpresivo ataque y captura de la guarnición chilena que había dejado en Pisco, el general Juan José Salas, comandante de la expedición restauradora, dispuso la inmediata persecución de la partida de húsares que mandaba el coronel Esteban Pedernera, antiguo oficial argentino del ejército libertador al servicio de la Confederación, quien a favor de los conocimientos que tenía de las localidades en las que operaba mantenía una guerra de guerrillas contra la columna restauradora, sin embargo al ser el general Salas natural de la región no solo logró levantar una partida miliciana con los pobladores de la zona sino también dar alcance a las tropas de Pedernera que ocupaban el valle de Chunchanga.
Frenando de improviso lo que había sido una rápida retirada a la que ni Lefebvre ni Víctor había podido dar alcance, Blake se replegó sobre sí mismo y al amanecer del 6 de noviembre cayó sobre la división del general Vilatte, que formaba la vanguardia de las tropas galas.
Un año después, le correspondió ir a Campeche, ya separado del estado de Yucatán, para sofocar una rebelión encabezada por Pablo García Montilla, quien después fue el primer gobernador campechano, pero al caer el gobierno local de Yucatán ante los imperialistas, Cepeda Peraza debió marcharse nuevamente hacia Veracruz para dar alcance a Benito Juárez, poniéndose a sus órdenes.
El difícil avance de las tropas patriotas se produjo a través del Páramo de Pisba, hasta dar alcance a los realistas el 25 de julio de 1819 en la Batalla del Pantano de Vargas, en la cual la tropa realista finalmente huyó, situación que le permitió a los patriotas llegar a la ciudad de Tunja el día 4 de agosto.
Alarmado, el Presidente envió al general Pedro de Hinojosa, hombre de su entera confianza, a dar alcance a Valdivia y averiguar con la mayor cautela sobre las responsabilidades de éste en aquellos hechos, entre los soldados del campamento que ya habían estado en Chile.