Ejemplos ?
2º, la que garantiza la independencia de los municipios y la ley que la organización política del Distrito Federal y Territorio de la Baja California.
Todos los ciudadanos tienen derecho para concurrir al estableció establecimiento de las contribuciones; para averiguar y velar sobre la distribución que se hace de sus productos, y para que se les cuenta de su inversión.
-Buenos días, prodigios -exclamó en aquel momento don Paco llegando frente al pintoresco grupo, y después, dirigiéndose lenta y gallardamente hacia Lola, se detuvo ante ésta, echose el sombrero atrás y díjole, entornando los ojos y poniendo en su voz las más dulces y acariciadoras de sus inflexiones-: ¡Lo que yo he corrido por llegar a tiempo de que me beber en su cántaro la más graciosa de toítas las Samaritanas!
del Tratado ocho de Setiembre de mil novecientos nueve, en el cual fueron formuladas y estipuladas las instrucciones para dicha Comisión referentes á la fijación de la línea de frontera entre los, dos países, establecida por el Artículo I.
uando el señor Juan el Tarumba hubo puesto fin al relato de sus amorosas andanzas, quedósele mirando de hito en hito y con expresión irónica el señor Pepe el Totovías, y le preguntó con acento no menos irónico que su mirada: -Compadre, ¿usté quiée seguir un buen consejo que yo le voy a dar ahora mismito, si es que usté me lo permite? -Eso según y cómo sea el consejo que usté me - le replicó el Tarumba mirándole con desconfiada expresión.
-Queriéndote como ella te quiere ya puées tú jacer lo que te la repotentísima gana, que pa la gachí que quiee a su hombre, pa esa no hay más colores que el rosa si es de su hombre de quien se trata; y conste que no te hablo yo de memoria, que esto que te aconsejo yo, yo lo jice en su día, que parneses y no pocos parneses tenía tamién mi probetica María de los Dolores.
Conforme le diba diciendo, la Rafaela está por Cayetano y Cayetano está al cabo de la calle de que la chavalilla está rabiando por tener un güen mantón pa los días de repique, y el otro día, al enterarse de que la señá Trini la Petaquera quería vender el suyo que, según ella, le costó a su hombre cuando se casó, cerca de cien machacantes, pos Cayetano se fué a verla, a ver si podía jincarle el diente, y endispués de una semana de chalaneo, ha conseguío que la Trini se lo en treinta chuscos, quince al contao y el resto a dos duros por semana.
Yo disimulaba, y en mi secreta oración y devociones y plegarias decía: “¡Sant Juan y ciégale!” Después que estuvo un gran rato echando la cuenta, por días y dedos contando, dijo: “Si no tuviera a tan buen recaudo esta arca, yo dijera que me habían tomado della panes; pero de hoy más, solo por cerrar la puerta a la sospecha, quiero tener buena cuenta con ellos: nueve quedan y un pedazo.” “¡Nuevas malas te Dios!”, dijo yo entre mí.
Al salir de su casa recomendaron a su abuela que les llevara su comida. “Oh abuela nuestra, que se nos a mediodía nuestro alimento”, dijeron.
Y al ver que Rosarito encogíase de hombros, continuó: -Pos mira, yo voy y se lo digo pa que al hombre le un sopitapando de gusto.
¡Jesús! ¡Deja que te un abrazo, hijo mío! ¡Que en mal hora muera si no tenía gana de encontrarte el gitanico para decirte la buenaventura y darte un beso en esa mano de emperador!
Artículo 15- En la Nación Argentina no hay esclavos: Los pocos que hoy existen quedan libres desde la jura de esta Constitución; y una ley especial reglará las indemnizaciones a que lugar esta declaración.