Ejemplos ?
Si quieres que ellos lleguen a ser la gran cagada, pues que trabajen los muy huevones... Si necesitan algo, qué les cueste. Yo ya no voy a sacrificarme más para que cuando sean lo que quieren, me paguen mal, como toda la pinche gente.— Y enfurecido salió de la casa dando iracundo portazo.
y los peladitos, y los enigmáticos barbones que se dicen intelectuales y los elegantes y los que se dicen privilegiados y los misteriosos de anteojos negros con aires de mapaches aventureros, i Que días fenomenales voy a tener! ¡Y sin que me cueste!
¡Sin que me cueste! ¡Al fin las vacaciones...! Unos irán a las playas y harán que gozan de los candentes y benéficos, aunque maltratantes, rayos del sol.
Bueno, cueste lo que cueste, con el favor de Dios, y el trabajo de todos los venezolanos y venezolanas de buena voluntad, que amamos y queremos nuestra Patria, estoy seguro que lo lograremos, no habrá una sola familia en nuestro país que no tenga una digna vivienda, y eso hay que extenderlo también a la educación, a la salud, al empleo, a la alimentación, la vida, vivir viviendo.
Atraviesan el valle bandoleros con Zulima a caballo. Yo, cueste lo que cueste, la tengo de prender: voy a ver si hallo cerca mis compañeros.
-El más benéfico. El que no cueste sangre ni cueste errores. Matarme a mí para contentar a un dios, en que Sócrates no creía, es ofender a Sócrates, insultar a los Dioses verdaderos...
Una noche ha leído el relato de una brillante operación militar y a la mañana siguiente la hace reproducir con sus tropas en el paraje más oportuno, cueste lo que cueste, que bien puede ocurrírsele representarse la hondonada de Waterloo sin que tenga reparo en hacer descrismar trescientos soldados en la barranca más próxima.
El alma que contigo se juntare cierto reprimirá cualquier deseo que contra el proprio bien la vida encare; podrá luchar con el terrestre Anteo de su rebelde cuerpo, aunque le cueste vencer la lid por fuerza y por rodeo, y casi vuelta un Hércules celeste, sompesará de tierra ese imperfeto, porque el f avor no pase della en éste, tanto que el pie del sensitivo afeto no la llegue a tocar y el enemigo al hercúleo valor quede sujeto; de sí le apartará, junto consigo domándole, firmado en la potencia del pecho ejecutor del gran castigo; serán temor de Dios y penitencia los brazos, coronada de diadema la caridad, valor de toda esencia.
Don Borja guarda silencio, se esculca, se rasca la cabeza, apura el vaso; y, llamando aparte a la mujer, vase con ella al balcón, en ese instante desierto, y le dice entre despechado y doliente: -Este muchachito hay que sacalo d'ese monte, más hoy, más mañana. Tenemos que separarnos d'él, aunque nos cueste muchas lágrimas.
Duéleme ver a un joven bello, generoso, espiritual, digno como nadie de ser feliz, obstinarse en solicitar un amor que le rehúsan. -Ese amor fue mío, y quiero recobrarlo, aunque me cueste la vida.
Pero, el capitalista no venderá una vara entera de lienzo por el mismo precio a que sus competidores venden la media vara, aunque a él la producción de una vara no le cueste más que a los otros la media.
No es el Estado, no, como entidad, el que debe cuidar las industrias; somos nosotros los que debemos consumir constantemente, y cueste lo que cueste, los productos nacionales.