Ejemplos ?
--Siempre te estás preguntando algo --rezongó el lirio irisado. Continuó la violeta: --Pero tiene una corola más tupida que la tuya.
¡Qué cuidado especial parece haber tomado la naturaleza para producir tan exquisita y delicada flor! Ella presenta su cáliz de alabastro, y convida con sus ricos néctares al pica-flor, para que venga a beberlo en su corola.
Del ósculo de su madre La privó la muerte avara Y en esta memoria triste Fija siempre tiene el alma: Así su corola inclina El opio de la Tebaida Y vierte en el suelo gotas Soporíferas y amargas.
Para las ricas tintas de sus brillantes hojas vinieron del Ocaso las llamaradas rojas, de Oriente el arrebol; pidiéronle al rocío sus perlas por tesoro, y formaron los pétalos de su corola de oro con los rayos del sol.
Y, aunque pasiones varias tal vez la animen como expresión suprema del sentimiento, sus huellas en el alma mejor se imprimen cuando el amor le infunde fuerza y aliento, Es amor, a mis años, flor inverniza sin el matiz ardiente de la amapola; pero, aun seca y estéril, aromatiza las páginas del libro donde desliza un pétalo caído de su corola.
Mas si la flor humilde amara la azucena, si venturosa viere premiada su pasión, alzara, su corola, tal vez de aroma llena, irguiérase en su tallo al soplo del amor.
Las flores tienen la corola agostada por el calor, las hojas duermen contraídas bajo el sol, la vegetación, marchita, espera el beso fresco del anochecer para reanimarse, recobrando su vital expansión.
Levantose el joven después de un rato de postración, y la huella de dos lágrimas estaba marcada en sus mejillas: las mismas que como dos perlas brillaron en la corola de la flor.
Y allí, sobre la cuna, contemplando a su fruto, traía a sí a la madre, y mientras el niño sonreía en sueños palpitando sus labios, besaba él a Rosa en la corola de sus labios frescos y en la fuente de paz de sus ojos.
Es esta flor, yo te lo juro, emblema santo que respeto, nada profano en torno encierra, es de mi fe dulce amuleto. Yo la encontré lozana y bella, pero tan triste en su color, que creo vi por su corola cierto reflejo de dolor.
uelve a mí la odorífera corola y acoge la oblación de mis gorjeos, ¡oh tú, la rosa mística, la sola flor viva del jardín de mis deseos!
Como hace miles de años flota un áspero aliento De mediodía, y bajo mi planta destructora La gramilla aplastada no se duele ni llora; Pugna por levantarse sobre el brazo del viento. Como hace miles de años sube de las corola, Un venenoso, dulce y profundo llamado: Paréceme que algo va a serme revelado.