corderillo

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corderillo

s. m. Piel de cordero curtida con su lana.
Traducciones

corderillo

lambskin

corderillo

SMlambskin
Ejemplos ?
Ampolla de blanca espuma serás, que nace y perece. Deja a los fieros instintos llenar fieros corazones: corderillos y leones van por caminos distintos.
Mas este al que jamás miedo atenaza tanto teme la turba y sus palmetas, como en la noche el lobo de un rebaño de tiernos corderillos teme el daño.
Sacuden las ovejas sus cencerrillos, y en el prado retozan los corderillos, que del rústico valle sobre la hierba forman jugueteando linda caterva.
No aprenderá la lana a teñirse con mentidos colores; por sí mismo el carnero en los prados mudará su vellón, ya en suave púrpura, ya en amarilla gualda; con solo pastar la hierba, se vestirán de escarlata los corderillos.
Fuertes cazadores armados de hierros fueron destrozados. Los duros colmillos dieron cuenta de los más bravos perros, como de cabritos y de corderillos.
-¡Y yo su poesía y su limpieza! -dijo una charca que estaba engullendo dos inocentes corderillos. En fin, que Gilda era toda una moza, y tenía, además, el padre alcalde de toda la comarca.
Suenan las tijeras y empieza la operación de descortar gabanes, paletós y bufandas. Hasta las ovejas más enseñoradas se quedan sin sus manteletas, y los corderillos pierden sus chaquetitas de astracán.
Por dondequiera balaba el ganado; los corderillos ya retozaban, ya se inclinaban bajo las madres para chupar el pezón de la ubre, y los moruecos perseguían a las ovejas que aún no habían tenido cría, y cada uno cubría la suya.
TÍTIRO Simple de mí, creía yo, Melibeo, que la ciudad que llaman Roma era parecida a esta nuestra adonde solemos ir los pastores a destetar los corderillos; así discurría yo viendo que los cachorros se parecen a los perros y los cabritos a sus madres, y ajustando las cosas grandes con las pequeñas; pero Roma descuella tanto sobre las demás ciudades como los altos cipreses entre las flexibles mimbreras, MELIBEO ¿Y cuál tan grande ocasión fue la que te movió a ver a Roma?
Cual en mitad de la noche, sufriendo el rigor del viento y de las lluvias, acecha el lobo una llena majada, rugiendo en derredor de la cerca, mientras los corderillos balan seguros debajo de sus madres; él, rabioso, ceba su saña en la ausente presa, devorando por la larga hambre y la sed de sangre que requema en sus fauces; no de otra suerte arde en ira el Rútulo, mirando los muros y los reales; el dolor abrasa sus huesos; todo se le vuelve discurrir un medio de penetrar en la plaza, de arrancar de sus empalizadas a los encerrados Teucros, y sacarlos a campo raso.
Sus morados cantuesos, sus copadas encinas la montaña contar antes 910 deje que vuestras cabras, siempre errantes, que vuestras vacas, tarde o nunca herradas. Corderillos os brote la ribera, que la hierba menuda y las perlas exceda del rocío 915 su número, y del río la blanca espuma, cuantos la tijera vellones les desnuda.
La misma pasión de amor trae perdidos al ganado y al ganadero. MENALCAS No es, por cierto, causa el amor de que mis ovejas estén en los huesos; yo no sé quién aoja a mis tiernos corderillos.