convite

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convite

(Del lat. convibrium.)
1. s. m. Acción de convidar no puedes rechazar su convite. invitación
2. Comida o fiesta a la que se invita a algunas personas, normalmente para celebrar un acontecimiento el convite de la boda fue un éxito.

convite

 
m. Acción y efecto de convidar.
Función y especialmente comida o banquete a que es uno convidado.

convite

(kom'bite)
sustantivo masculino
banquete al que acuden los invitados Después del bautismo, el convite será en el club.
Sinónimos

convite

sustantivo masculino
2 convidada (col.), banquete.
Banquete se utiliza si el convite es importante por su abundancia o suntuosidad.
Traducciones

convite

invito

convite

SM
1. (= invitación) → invitation
2. (= función) → banquet, feast
convite a escoteDutch treat
Ejemplos ?
Al contrario, aquellos que no sólo hablaban delante del señor, sino aun con éste mismo, aquellos a quienes no se cosía la boca, se mostraron dispuestos a poner el cuello por su señor, a desviar cualquier peligro que a éste amenazara; hablaban en los convites, pero callaron en el tormento.
Iván Yákovlevich le puso el paño y, con la brocha, convirtió su barba y parte de las mejillas en algo parecido a la crema que se suele servir en los convites onomásticos de los comerciantes.
-Pues yo no soy désos -replicó el paje-: versos hago, y no soy rico ni pobre; y sin sentirlo ni descontarlo, como hacen los ginoveses sus convites, bien puedo dar un escudo, y dos, a quien yo quisiere.
Aquellos, al contrario, que no solo hablan delante del señor, si no también con él, aquellos a los que no cosían la boca, estaban dispuestos ofrecer el cuello por el señor, y a desviar sobre su cabeza un peligro inminente: hablaban en los convites, pero callaban en los tormentos.
Todos tienden ciertamente al gozo, pero ignoran donde se consigue el gozo grande y estable: uno lo busca en los convites y diversiones, el otro en la ambición y en un numeroso cortejo de clientes, el otro en la amiga, el otro en la vana ostentación de los estudios liberales y de las letras que no protegen de nada: todos estos están engañados embellecimientos breves y falaces, como la embriaguez, que paga con largo tiempo de tedio la loca alegría de una hora, como los aplausos y las aclamaciones del favor popular, con tan grandes angustias compradas y expiadas.
El tiempo que faltaba para emprender el camino de la frontera y concluir de ordenar las huestes reales discurría en medio de fiestas públicas, lujosos convites y lucidos torneos, hasta que, llegada, al fin, la víspera del día señalado de antemano por su alteza para la salida del ejército, se dispuso un postrer sarao, con el que debieran terminar los regocijos.
Ni le entretenía la caza, en que su padre le ocupaba, ni los muchos, honestos y gustosos convites que en aquella ciudad se usan le daban gusto: todo pasatiempo le cansaba, y a todos los mayores que se le ofrecían anteponía el que había recebido en las almadrabas.
Finalmente, me dijo que aquella noche pensaba untarse para ir a uno de sus usados convites, y que cuando allá estuviese pensaba preguntar a su dueño algo de lo que estaba por sucederme.
¡Santo Dios, yo te doy las gracias, exclamó respirando, como el ciervo que acaba de escaparse de una docena de perros y que oye ya apenas sus ladridos; para de aquí en adelante no te pido riquezas, no te pido empleos, no honores; líbrame de los convites caseros y de días de días; líbrame de estas casas en que es un convite un acontecimiento, en que sólo se pone la mesa decente para los convidados, en que creen hacer obsequios cuando dan mortificaciones, en que se hacen finezas, en que se dicen versos, en que hay niños, en que hay gordos, en que reina, en fin, la brutal franqueza de los castellanos viejos!
Dejad, pues, de preguntarme cómo el sabio no recibe injuria si le hieren o le sacan los ojos; y que no recibe afrenta si le llevan por las plazas, oyendo oprobios de la gente soez; y si le mandan que en los convites reales coma debajo de la mesa con los esclavos de más bajos ministerios; y finalmente, si fuere forzado a sufrir cualquier otra ignominia de las que aun sólo pensadas son molestas a cualquier ingenua vergüenza.
Es fuerza tener las mismas enemistades y amistades del padre o pariente; pero no duran sin poderse aplacar; porque todos los agravios, y aun el homicidio, se recompensan con cierto número de ganado, y toda la familia recibe satisfacción; lo cual es muy útil para el bien público, porque las enemistades entre hombres que viven en libertad son más peligrosas. No hay nación más amiga de convites ni que con mayor gusto reciba los huéspedes.
¡Ea!, Periquillo entra con el permiso del amo, que es muy condescendiente en esto de dar convites a sus contertulios cuando, sin haber echado mano a la gran gaveta, se le entra el bien de Dios por la puerta como llovido del cielo.