Ejemplos ?
Asimismo, José Arcadio (hijo de Aureliano Segundo y Fernanda del Carpio) es enviado a Roma, ya que querían que se convirtiera en Papa.
Netscape, sabiendo que Internet Explorer era de lejos el Navegador más usado, publicó el código fuente de Netscape, con la esperanza de que se convirtiera en un popular proyecto de código abierto.
Es muy probable que la arabización del Rif asumiera este nombre "Tamlilt" y lo convirtiera en "Mliliat" cambiando la fórmula femenina del tamazight de la "t" inicial y final por la "ta marbuta" árabe ("t" final gráfica no fonética que hace que la palabra termine en un sonido "a").
En el período colonial, Guayaquil empezó a crecer desde el cerro Santa Ana y al cabo de poco tiempo comenzó a convertirse en un importante centro comercial, con lo cual la Audiencia mantuvo sus lazos comerciales con las demás partes de toda la región del Pacífico Sur, y esto sumado a la abundancia de maderas útiles para la construcción, la existencia de gran cantidad de individuos en busca de trabajo (lo que abarataba la mano de obra) y la ubicación estratégica del puerto, permitieron que Guayaquil se convirtiera en uno de los astilleros más grandes e importantes de América en el siglo XVII.
La misma corrupción iniciada por los colonizadores a la larga, impidió que la Nueva España se convirtiera en elemento que potenciare verdaderamente la riqueza y expansión del poderío español.
Y nada de extraño hubiera tenido que convirtiera en realidad sus tentaciones...
Sería, pues, una insolencia exigir de la revolución que renovara el milagro de pan y peces, ó que convirtiera las piedras en hogazas.
Un día, se comenzó a escuchar una extraña música que el perro guitarrista había aprendido de los humanos que vivían en la lejana realidad. Eso bastó para que aquel encantador lugar se convirtiera en el común paisaje al que los terrestres se hallaban acostumbrados.
QUETZALCOATL influía para que eso se llevara a cabo y el sol se convirtiera en la adoración concreta del TEOTL para los humanos y como él, fueran creadores de vida y de cultura.
La palabra vítores (cuide usted, señor cajista, de esdruju- lizarla) estuvo de moda en el Perií, allá ior los tiempos en que los virreyes consignaban en la Memoria ó Relación de mando el temor de (jue Lima se convirtiera en un gran claustro, tan crecido era el número de sacerdotes y monjas.
Narices; se alborotaron las verduleras; una le tiró patatas, otra un banasto, quién un tomate, una cuarta el taburete; de suerte que no hubo manos quedas ni objeto que no se convirtiera en proyectil contra el perro; y por si algo le faltaba, el municipal que estaba de servicio en la plaza sacó el sable y echó a correr en su persecución.
En 1826 el general Sucre, urgido por circunstancias especiales y que no me propongo examinar, dispuso que se fundiese y convirtiera en moneda sellada casi todo el oro y plata del santuario.