confesor

confesor, a

1. s. Persona a quien se le confiesa una cosa la madre fue siempre la confesora de sus dudas e insatisfacciones.
2. s. m. RELIGIÓN Sacerdote que confiesa a los fieles reclamó a su confesor en el lecho de muerte.
3. HISTORIA, RELIGIÓN Cristiano que confesaba públicamente su fe y que estaba dispuesto a dar su vida por ella.
4. confesor de manga ancha RELIGIÓN despectivo El que fácilmente da la absolución a los penitentes.

confesor

 
m. catol. Sacerdote que, con licencia del ordinario, confiesa a los penitentes.

confesor

(komfe'soɾ)
abreviación
religión clérigo que posee licencia para confesar y absolver los pecados de los fieles Fue nombrado capellán confesor de la reina.

confesor


sustantivo masculino
persona cristiana creyente que testifica de su fe en Cristo arriesgando su vida En los primeros tiempos los confesores eran perseguidos y martirizados.
Traducciones

confesor

confessor

confesor

confessore

confesor

Beichtvater

confesor

confesseur

confesor

Confessor

confesor

SMconfessor
Ejemplos ?
Era el obispo de Auriabella -que poco después falleció y ya estaba bastante enfermo del corazón- un señor bondadoso, lleno de unción y de dulzura, de esos que todo lo gastan en caridades; un verdadero pastor, humilde con dignidad, y alegre y chancero de puro limpia que tenía la conciencia; pero al venir a Illaos bajo la impresión de un hecho tan solemne, se encontraba muy conmovido; traía los ojos humedecidos, la respiración cortada y fatigosa, y aún parece que le estoy viendo en el momento en que, al divisar la choza de Juan del Aguardiente, saltó aprisa del caballejo que le habíamos proporcionado, se descubrió y se inclinó hasta el suelo ante los padres del confesor de Jesucristo...
(182) ---«La vida es breve é incierta, »Morir es negocio grave, »La hora nadie la sabe» Le decia el confesor; Mas él sin oirle casi La moribunda mirada Tendia desesperada De la puerta en derredor.
Hasta los picaros y las doncellaf de malandanza tenían algo que pedirle al santo. Lo seguro, para la beata y el confesor, era una cosecha semanal de pesetas, que nimca bajó de diez i esos.
Desde este fatal momento Y desque oyó tal respuesta, Fué la inquietud manifiesta (190) Del desconsolado juez: Y á su confesor llamando Para acallar su conciencia Acudió á la penitencia Humillando su altivez.
Yo quise que sus crímenes pagara »como es justo: pero si él no quiere »morir como hombre y como perro muere, »allá se las avenga el confesor.» Y esto al decir, para borrar la odiosa repugnante visión del triste caso, echóse a pechos el segundo vaso, sin dejar una gota del licor.
Compruébolo con este parrafito que al pie de la letra copio del Deleité de la discreción. —«Pidióle á Dios Santa Teresa, que el provinclalato carmelita » recayese en el padre Gracián, su confesor.
Y, como ésta pida a su hija, que sí pedirá, hable a la hermana del fraile que hable a su hermano que hable al confesor, y el confesor a la monja y la monja guste de dar un billete (que será cosa fácil) para el corregidor, donde le pida encarecidamente mire por el negocio de Tomás, sin duda alguna se podrá esperar buen suceso.
No, señor Cristóbal, no y cien veces no, no lo haría; y si lo hace es porque ya no me quiere, y si no me quiere es porque tiene puestos en otra mujer sus ojos. -Pos mira, te voy a hablar a la barda, como si fueses el confesor.
¿Por qué misteriosos conductos se esparció la noticia del caso? Don Cipriano no lo dijo ni a su hija, y Carmelo..., ni se lo dijera al confesor, así fuese pecado mortal.
ANIFIESTO Nuestro gran Dios y Señor de cielos y tierra, que dió á su mismo Hijo por salvarnos, y no omite medio alguno para nuestra salvación y felicidad eterna, por los caminos mas incógnitos á la penetración humana, se ha dignado abrir los ojos del mayor de los pecadores, que soy yo, por medio del prudente y sabio confesor que le destinó su providencia...
¡Rosa! ¡Agua! ¡Vinagre! ¡Un confesor! ¡Una cruz y yo le recomendaré el alma como pueda!... Pero aquí tengo mi medalla... ¡Virgen Santísima!
nunca. Si la lengua no me muerdo Por Dios que el hombre no es lerdo Y se las sopla por mí! ¿Iré al confesor?... tampoco. Dirá que es cosa de hechizo Y acaso algun bebedizo Hará de ellas para sí.