Ejemplos ?
Según la ficción legal de que los representantes ocupan el mismo grado parental que su representado respecto al causante, se considera que aquellos, cualquiera sea su número, constituyen una sola persona a efectos de la división, percibiendo la porción que hubiere correspondido a su ascendiente y respondiendo de las mismas obligaciones que hubieren sido imputables al representado (obligación de colacionar).
Los negocios en que la sociedad sufre pérdida deberán compensarse con aquellos en que reporta beneficio; y las cuotas estipuladas recaerán sobre el resultado definitivo de las operaciones sociales. Sin embargo, los socios comanditarios o anónimos no están obligados a colacionar los dividendos que hayan recibido de buena fe.
En este sentido, los descendientes adoptivos o legitimados no separados del causante por otro descendiente intermedio vivo - perdiendo razón de ser la antigua distinción entre emancipati e hijos in potestate -, que llegaren a adquirir la herencia y siempre que el causante no hubiera dispensado de colación, debían colacionar a favor del resto de los descendientes las liberalidades colacionables, formándose una masa común, en la que cada heredero tomaba una cuota proporcional a su participación hereditaria, testamentaria o ab intestato.
A diferencia del Derecho romano primitivo, en el sólo se comprendían objeto de colación la dote, las donaciones propter nupcias y los gastos hechos por el padre para comprarle al hijo un cargo militar, no debiéndose colacionar por regla general las denominadas donaciones semplicis, a no ser que el causante hubiere dispuesto su colación; en la actualidad, sustrato de la última fase evolutiva de la institución entre los romanos, deben ser colacionadas todas las donaciones y cualquier otra atribución gratuita efectuada por el de cuius al heredero legitimario.