codicia


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codicia

(Del bajo lat. cupiditia < lat. cupidus, codicioso < cupere, codiciar.)
1. s. f. Ansia de riquezas la codicia le producía un ansia frenética por arrebatárselo todo. ambición, avaricia, avidez
2. Deseo vehemente de algún bien material o espiritual codicia de poder. ansia, avidez, deseo
3. TAUROMAQUIA Característica del toro que persigue y trata de coger con vehemencia el bulto o engaño que se le presenta.

codicia

 
f. Apetito desordenado de riquezas.
fig.Deseo vehemente de algunas cosas buenas.

codicia

(ko'ðiθja)
sustantivo femenino
1. deseo excesivo de poseer muchos bienes y riquezas Su codicia lo dejó sin familia.
2. deseo vehemente de poseer algo inmaterial de carácter positivo codicia de triunfo
Sinónimos

codicia

sustantivo femenino
Traducciones

codicia

greed, lust

codicia

Habgier

codicia

hebzucht

codicia

chciwość

codicia

алчност

codicia

贪婪

codicia

貪婪

codicia

grådighed

codicia

codicia

탐욕

codicia

girighet

codicia

SF (= avaricia) → greed; (por lo ajeno) → covetousness
Ejemplos ?
Respondíte entonces que más justo era dolerte de la República, que de una parte la rendía Publio Clodio y de otra Vatinio y otros muchos ciudadanos, que corrompidos con la ciega codicia, no conocían que mientras ellos vendían la República, se vendían a sí mismos.
Como surgida de los mares, América apareció un día, ante los ojos ávidos y deslumbrados de Europa, urgida de violencia y codicia, y ese mismo día, puede decirse, se yergue en una cátedra de Salamanca la figura esclarecida de Francisco de Vitoria, frente al César, frente a los soberbios, frente a las ambiciones, para amparar en inmortales Relecciones, la debilidad y la inocencia del Nuevo Mundo.
Dignos son de compasión los engañados pueblos de, y en general, por la ambición, vanidad y codicia de los ministros pasados, que como han chupado con su ignorante conducta la sangre de los sencillos pueblos; y siendo ellos los autores de las civiles discordias entre los vasallos de un mismo príncipe, han ocasionado la ruina del reino, del rey y de su propia Patria.
¿Quién, pues, habrá que diga hay diferencia entre ellos y los muchachos, mas de que toda la codicia de éstos es en tener algunos dados y alguna moneda de vellón, y la de otros es de oro, plata y ciudades?
Llevaba don Diego casi dos años de gobierno en Potosí, donde por sus arbitrariedades, codIcia y corrupción se había conquistado universal odiosidad, cuando por correo de brujas se supo que á Lima había llegado una real orden desaprobando la destitución de Oviedo, y disponiendo que volviese al gobierno de la imperial villa.
La posesión del cuerpo del santo despertó la codicia de los habitantes de Aurec, villa de las orillas del río Loire, que estaba separado por una montaña de Auriol.
El Colegio y su labor está sumergiéndose, exitosamente, en esa entraña reseca por las excavaciones rocosas; resolviendo ese montón de escombros contradictorios que nos dejó la codicia extranjera; imprimiendo el incentivo intelectual, analizando los problemas, para entregar contingentes humanos, de las nuevas generaciones, con mensajes de soluciones que concuerden con los propósitos de cambio a que aspiran los pueblos de la Región Latinoamericana.
Este punto acababa de ser el teatro de escenas de violencia y de sangre, provocadas por la codicia de los nuevos caudillos de la democracia bárbara y su presencia le restituyó el orden y la seguridad de que tanto necesitaba.
Yo mentiría si dijera que la muerte del "Ojo de Alá", como le llamábamos un poco burlonamente, nos importó. Estábamos envenenados de codicia.
En otros términos, disgregado el imperio austrohúngaro al fin de la Gran Guerra, los nuevos Estados vivieron tranquilos -aunque algunos miserablemente, como Hungría y, en particular, Austria- mientras Alemania los dejó en paz; pero ahora que el Führer, ha mostrado una gran codicia hegemónica sobre el Este europeo, los gobiernos y pueblos de todos esos países presienten el peligro común.
La idea de ser bueno y evitar el mal, no por miedo al infierno o codicia al cielo, sino por el amor al bien me era hasta entonces desconocida.
DOÑA BERNARDA La codicia y la afición pelean dentro en mi pecho, y cada cual el derecho alega de su opinión: tiene Jusepa razón en no cautivar cuidados con setenta años nevados; y así combate me dan las barras del capitán, que pesan diez mil ducados.