clavel

clavel

(Del cat. clavell.)
1. s. m. BOTÁNICA Planta herbácea, de tallos delgados y nudosos, hojas largas, estrechas y puntiagudas y flores terminales de colores subidos, que se cultiva como ornamental.
2. BOTÁNICA Flor de esta planta.
3. clavel coronado o clavellina de pluma BOTÁNICA El que presenta tallos tendidos en el inicio y erguidos después, con hojas radicales y largas formando césped y flores blancas o rojas.
4. clavel de China BOTÁNICA El que presenta hojas más anchas que el común, pero de flores más pequeñas, y que se cultiva como ornamental.
5. clavel de las Indias BOTÁNICA Clavelón, planta herbácea.
6. clavel doble o reventón BOTÁNICA El de color rojo oscuro con muchos pétalos.
NOTA: Nombre científico: (Dianthus sinensis.)

clavel

 
m. bot. Planta de la familia cariofiláceas (Dianthus caryophyllus), de tallos delgados y nudosos, hojas largas y estrechas y flores olorosas, terminales, de cáliz gamosépalo.

clavel

(kla'βel)
sustantivo masculino
botánica planta de tallos delgados y flores olorosas de colores vivos y muy variados un clavel blanco
Traducciones

clavel

Nelke

clavel

œillet

clavel

garofano, dianto, clavel

clavel

karafiát

clavel

nellike

clavel

neilikka

clavel

karanfil

clavel

カーネーション

clavel

카네이션

clavel

anjer

clavel

nellik

clavel

goździk

clavel

cravo

clavel

nejlika

clavel

ดอกคาร์เนชั่น

clavel

karanfil

clavel

cây cẩm chướng

clavel

康乃馨

clavel

Карамфил

clavel

康乃馨

clavel

SMcarnation
no tener un clavelto be broke
Ejemplos ?
Para ti sola guardo la abundosa copia de frutos que en mi huerto crecen; para ti sola el verde suelo pinto con el clavel, la viola y el jacinto.
Pero si baila mejor, yo necesito una cosa: que me quite el amargó de boca, ¡y eso que yo quiero es el clavel de bengala que tiée ese proigio en su pelito anillao!
-¿Y qué me importa a mí que sea u no sea un clavel el Mandolina? -A ti no te importará na, pero anda y convence tú a la gente de que tú no ensueñas un día sí y otro no con el Mandolina cual, por otra parte, sople u no sople el terral, no jace otra cosa que dicir que mu prontito tiée que enterarse él, como Dios manda, por supuesto, del corte de tus chaponas.
¡No te diré más sino que hubo gachó que a estas horas debe estar con un cólico miserere! -¿Y le dio la Niña er clavel ar de Osuna?
¿Por qué estás tú tan colorá? Esa ventana, ¿por qué está abierta? ¿Dónde has jechao el clavel que te traje? ¿Por qué estornudas? ¿Por qué tiées hipo?
El aromo, la flor de narango, el paraíso, la acacia de los jardines, la rosa, el jazmín, la diamela, en fin, todas cuantas fragantes flores existen en el mundo, y necesitan la mano del hombre, y del hombre cultivador para vivir y producir, tienen vida, animación, procreación, en aquel vergel delicioso, sin más cuidado que el riego natural y permanente de sus correntosos ríos, la pureza del clima, y suaves y vivificadores rayos de un sol meridional. Multitud de flores parasitas se encaraman en los espinosos árboles, entre ellas, el perfumado y delicado clavel del aire.
–"¡Vaya la niña divina!" Dice el padre, y le da un beso: "Vaya mi pájaro preso A buscarme arena fina." –"Yo voy con mi niña hermosa", Le dijo la madre buena: "¡No te manches en la arena Los zapaticos de rosa!" Fueron las dos al jardín Por la calle del laurel: La madre cogió un clavel Y Pilar cogió un jazmín.
-Yo, balbuceó la modesta violeta, os daré el color morado. -Yo el rojo, gritó el clavel. Todas las flores fueron ofreciendo sus matices, mientras la mariposa batía las alas y agitaba el cuerpo llena de alegría, exclamando: -¡Qué gozo!
-¡Más rojo soy yo! le contestó un clavel. Iba a hacer con el clavel lo que con el lirio y con la rosa, pero de una choza que había al lado, salió un niño gritando: -No arranques mis flores.
No sé comparación que no quede vizcaína; porque estrellas, luna y sol, cristal, oro, rubíes, perlas, jazmín, rosa, clavel, flor, todo está manoseado, siendo en cualquiera canción epítetos de alquiler, si niños de entiero no.
En otros, la yanquimanía es inocente fruto de uno u otro saltito de placer, como quien juzga de las entrañas de una casa, y de las almas que en ella ruegan o fallecen, por la sonrisa y lujo del salón de recibir, o por la champaña y el clavel de la mesa del convite:–padézcase; carézcase; trabájese; ámese, y, en vano; estúdiese, con el valor y libertad de sí; vélese, con los pobres; llórese, con los miserables; ódiese, la brutalidad de la riqueza; vívase, en el palacio y en la ciudadela, en el salón de la escuela y en los zaguanes, en el palco del teatro, de jaspes y oro, y en los bastidores, fríos y desnudos: y así se podrá opinar, con asomos de razón, sobre la república autoritaria y codiciosa, y la sensualidad creciente, de los Estados Unidos.
Y luego, ¡qué ira cuando le hace mimos con aquellos dedos callosos y heridos y cuando le pone con brutal cariño los labiazos ásperos sobre el hociquillo, que parece un fresco clavel con rocío!...