claustrofóbico

(redireccionado de claustrofóbicas)

claustrofóbico, -ca

(klawstɾo'foβiko, -ka)
abreviación
1. psicología relativo a la claustrofobia una persona obsesiva y claustrofóbica
2. situación, ambiente que causa claustrofobia un ascensor puede ser un ambiente claustrofóbico
3. persona que padece claustrofobia Soy claustrofóbico.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Traducciones

claustrofóbico

claustrophobic

claustrofóbico

klaustrofobní

claustrofóbico

klaustrofobisk

claustrofóbico

klaustrophobisch

claustrofóbico

klaustrofobinen

claustrofóbico

claustrophobe

claustrofóbico

klaustrofobičan

claustrofóbico

claustrofobico

claustrofóbico

閉所恐怖症の

claustrofóbico

밀실 공포증의

claustrofóbico

claustrofobisch

claustrofóbico

klaustrofobisk

claustrofóbico

klaustrofobiczny

claustrofóbico

claustrofóbico

claustrofóbico

klaustrofobisk

claustrofóbico

การกลัวที่อยู่ในที่แคบ

claustrofóbico

sợ không gian hẹp

claustrofóbico

幽闭恐怖症的

claustrofóbico

ADJclaustrophobic
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Con 3, su tercer álbum y lanzado en 1999, la banda trató de aunar las cualidades de sus dos anteriores trabajos: por una parte recuperaba el sonido crudo y descarnado del primer disco, con temas más cortos en general y más contundentes, para recuperar la atención del público; por el otro lado mantenía una atmósfera cargada, fases pausadas y claustrofóbicas en las que la rabia se transformaba en sutileza minimalista.
Las canciones se describieron como «deliberadamente desoladoras, claustrofóbicas y con letras diluidas, carente de la enajenación maníaca o sensación de liberación de las interpretaciones en directo».
Ellis cultiva sí las convenciones claustrofóbicas y existencialistas del thriller psicológico de realidades superpuestas, pero lo hace a su bola, con una película más densa de lo que las imágenes sugieren, turbia y atmosféricamente muy conseguida.
El crítico del diario El País Javier Goñi, con motivo de la publicación de su novela Isla de sirenas (2002) afirmó al respecto en su reseña sobre la misma: «Es un escritor raro, por transgresor, inusual y por crear unas atmósferas claustrofóbicas y asfixiantes, que son como bajadas a los infiernos de la propia existencia; encuentra luz -y hermosas gemas- en el lado más oscuro de nuestras vidas, o más bien de las de sus personajes, que no son, ciertamente, seres convencionales, y su literatura -excelente- es de gran originalidad, deudora en parte de la literatura de la transgresión, del gran teatro de la ceremonia de la confusión».
Este autor aparece mencionado en la Historia natural de los cuentos de miedo como representante destacado del género fantástico en el ámbito hispanoamericano: Romero «recrea en gran estilo inquietudes cotidianas, a veces kafkianas, claustrofóbicas (en El momento del unicornio, 1996), y a veces grotescamente desaforadas ("El banquete del señorito")».
Aunque sólo fuese por unos instantes era un as de aviación de la Primera Guerra Mundial, un escritor o un músico. No duerme dentro de la casita por razones claustrofóbicas.
Habiendo evolucionado tecnológicamente los sistemas de seguridad, hoy en día se prefieren las abatibles (menos claustrofóbicas) y se aprecia más la estética de la reja que su resistencia o seguridad.
Con sólo su determinación, fuerza interior, e ingenio, Lara debe superar los desafíos de un viaje duro e implacable que la llevará a través de una desértica e inmensa isla salvaje con profundas y claustrofóbicas tumbas subterráneas con un pasado amenazante.
Algunas páginas contienen sólo unas pocas líneas de texto distribuidas de forma irregular para reflejar los acontecimientos que suceden en la narración, de forma que se pretende trasladar al lector las sensaciones claustrofóbicas y agorafóbicas que sufren los personajes de la historia.
Nikifor Begichev, Moscow-Leningrad 1949 Debido a las condiciones claustrofóbicas en el barco durante la primera invernada del Zarya cerca de la isla Taymyr (un lugar que Toll bautizó como bahía Colin Archer (Bukhta Kolin Archera), en memoria del armador que preparó el Zarya), los desacuerdos entre Toll y Koloméitsev se volvieron insalvables.