ciceroniano

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Traducciones

ciceroniano

ADJCiceronian
Ejemplos ?
Y como sabía más que Lepe, y también mucho más que todos los que con él iban disputando, y como asimismo estaba dotado de una facundia grandilocuente y ciceroniana, a todos los arrollaba y vencía, desbaratando y refutando cuantos argumentos aducían en contra y permaneciendo siempre en sus trece.
BENITO Sentencia ciceronianca, sin quitar ni poner un punto. CAPACHO Ciceroniana quiso decir el señor alcalde Benito Repollo. BENITO Siempre quiero decir lo que es mejor, sino que las más veces no acierto; en fin, buen hombre, ¿qué queréis?
rase que se era y el mal que se vaya y el bien se nos venga, que allá por los primeros años del pasado siglo existía, en pleno portal de Escribanos de las tres veces coronada ciudad de los Reyes del Perú, un cartulario de antiparras cabalgadas sobre nariz ciceroniana, pluma de ganso u otra ave de rapiña, tintero de cuerno, gregüescos de paño azul a media pierna, jubón de tiritaña, y capa española de color parecido a Dios en lo incomprensible, y que le había llegado por legítima herencia pasando de padres a hijos durante tres generaciones.
También amistad; la vieja virtud ciceroniana; amistad, a veces a pesar de discrepancias y aun de ideas distintas, si no opuestas.
De enorme interés es su correspondencia epistolar con Jerónimo Zurita, que da noticias de la recepción de la literatura italiana en Aragón. Escribió sus cartas en un latín de raigambre ciceroniana y en italiano, además de en castellano.
Gracias al impresor Sebastián Gryphe publica el Dialogus de Imitatione Ciceroniana, seguido de dos volúmenes de Commentariorum Latinae linguae.
Eiusdem carminum libri II. Ad eundem Epistolarum amicorum liber (1534) Stephani Doleti Dialogus de Imitatione Ciceroniana adversus Desid.
De hecho, en la flaca cita ciceroniana, el nominativo (¿Thais me agradece mucho verdad?) podía confundirse con un vocativo (Oh Thais, ¿me agradeces mucho verdad?).
Este período romano (1512–1519) es denominado «ciceroniano» a causa de su defensa de la imitatio ciceroniana (imitación de la lengua y sintaxis de un sólo autor latino considerado modélico, Cicerón) frente a la imitatio eclectica que pregonaban los humanistas discípulos de Erasmo de Rotterdam (imitación de lo mejor del latín de distintos autores).
La elocuente prosa ciceroniana de Coluccio Salutati celebraba el encuentro entre la libertad florentina y la tiranía de Gian Galeazzo Visconti deseoso de ampliar su dominio sobre Italia central.
Elredo asume sin reservas la definición ciceroniana de amistad: «La amistad —dice Cicerón— es el consenso en las cosas humanas y divinas, basado en la benevolencia y la caridad».
La Edad Renacentista, que encuentra en el Cuatrocientos el genial momento de las artes plásticas y su teoría (Da Vinci, Alberti, Brunelleschi), obtendrá en el Quinientos su extenso y maduro ciclo poetológico en los grandes comentarios tratadísticos de Minturno, Escalígero y Castelvetro. La Retórica, de producción más profusa, tuvo como eje la visión ciceroniana de la disciplina.