Ejemplos ?
–¡Pues, hombre, pocos crímenes de esos que llaman pasionales, por celos, se ven en vuestra clase...! –¡Bah!, eso es porque esos... chulos van al teatro y leen novelas, que si no...
Cuando conté a la Guérin nuestra historia, se echó a reír y me dijo que había conocido a un hombre en Lyon (donde hay muchachos que hacen el oficio de chulos), había un hombre, digo, con una manía tan singular como la mencionada.
¡Oh, pobres trovadores de tirso y pandereta!: Del cortesano mundo entre la turba espesa, cantad al sol de agosto que sin piedad os tuesta; llorad, míseros vates, fatídicas cornejas, sobre las tristes sábanas de calcinada arena donde la hispana corte su pedestal asienta; cantad al mar bullente que surcan en calesa, tras chulos argonautas, impúdicas sirenas; cantad al hambre, al frío, al lujo, a la opulencia, al vicio y a la intriga...
Y en este torbellino de nombres y de ideas surgían como imágenes de un sueño mareador, revueltos en un caos los muertos y los vivos, y en larga, interminable y extraña procesión, obispos, reinas, chulos...
Un quinqué, capaz de competir él solo con toda una iluminación a la veneciana, alumbraba el comedor y el limitadísimo vestíbulo, que lo ponía en comunicación con el patio: la Mesa de pino limpísima y adornada con un cacharro lleno de flores, la larga banqueta forrada de yute, adosada a una de las laterales; los cuadros en que majas, frailes y chulos se requebraban y sonreían maliciosamente en picarescas actitudes...
El toro dejó sobre la arena al moribundo Pizí para arrojarse sobre el intruso fraile, quien con mucho desparpajo se quitó la capa blanca y se puso a sacarle suertes a la navarra, a la verónica y a la criolla, hasta cansar al bicho, dando así tiempo para que los chulos retirasen al malaventurado torero.
Cada noble solía llevar en derredor de su caballo dos o tres chulos de a pie para distraer al toro en un riesgo, como en el día nuestros capeadores.
Guitarras sensibles, en raudos alegros, Hablan de toreros, chulos y manolas; Fingen las tormentas de los ojos negros, Y hablan de los celos de las reinas Lolas.
Pues «Francia ha pasado ya con frecuencia por un gobierno de favoritas pero nunca todavía por un gobierno de chulos» Acosado por las exigencias contradictorias de su situación y al mismo tiempo obligado como un prestidigitador a atraer hacia sí...
La corrida fue buena. Los bichos eran bravos, despanzurraron caballos, aporrearon jinetes e hirieron chulos. Hubo sangre, en fin, sine qua non de una buena corrida.
En 1999, fue socio fundador de la discográfica independiente 18 Chulos, junto a Javier Krahe, Pepín Tre, El Gran Wyoming, Pablo Carbonell y Santiago Segura.
A ésta, como a Cajapaico, lo arrojaron de todas las barandas muchísimos pesos fuertes y aun monedas de oro. Después que los chulos se desempeñaron bastante bien, mandó el ayuntamiento tocar banderillas.