chirimbolo

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chirimbolo

1. s. m. coloquial Utensilio u objeto indeterminado o que no se sabe cómo nombrar, generalmente de apariencia complicada la oscuridad no me permitió adivinar qué era aquel chirimbolo. chisme
2. Remate torneado de un mueble. bolillo
3. s. m. pl. Conjunto de cosas heterogéneas o diversas tiene las estanterías llenas de chirimbolos. trasto
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

chirimbolo

 
m. fam.Utensilio, vasija o cosa análoga.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

chirimbolo

(t∫irim'bolo)
sustantivo masculino
1. objeto indeterminado un cuarto lleno de chirimbolos
2. remate torneado de un mueble una mesa con chirimbolos
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

chirimbolo

sustantivo masculino
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

chirimbolo

SM
1. (= trasto) → thingummyjig, thingamajig (EEUU)
2. chirimbolos (= bártulos) → things, gear sing
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Los jueces de nuestra era republicana tienen asegurado sitio en el cielo por su paciencia para habérselas, de enero a enero, con esos chirimbolos que litigan por una coma mal puesta.
En seguida uno de los montoneros, que era rapista, sacó navaja y demás chirimbolos, y afeitó a los prisioneros la patilla derecha y el mostacho izquierdo, dejándolos luego en libertad para ir al dar aviso a sus jefes de que la caballada del ejército se había hecho humo.
Desenvainando los no menos infalibles chirimbolos de bruñido acero, exclamó que de poco servía haber eliminado la imaginación y la razón, en verdad funestísimas, si dejaban persistir sus huellas y la reminiscencia de sus funciones en la maldita memoria, causa de todas nuestras penas y berrinches.
No son tanto las tapicerías que se destiñen en el vestíbulo, ni los salones suntuosos, ni los bronces, los mármoles y los cuadros de la galería, ni el gabinete del extremo oriente con sus sederías chillonas y sus chirimbolos extravagantes, ni las colecciones de armas y de porcelanas, ni mucho menos tu biblioteca ni las aguafuertes y dibujos que te encierras a ver por semanas enteras.