chelín

Búsquedas relacionadas con chelín: peniques

chelín

(Del ingl. shilling.)
s. m. HISTORIA Moneda inglesa antigua que valía la vigésima parte de la libra esterlina guarda chelines decimonónicos y de la guerra.

chelín

(Del alem. Schilling.)
s. m. ECONOMÍA Unidad monetaria de Austria (sustituida en 2002 por el euro), Kenya y otros países.

chelín

 
m. Moneda británica de plata que valía la vigésima parte de la libra esterlina.

chelín

(ʧe'lin)
sustantivo masculino
1. historia antigua unidad monetaria inglesa Un chelín era la vigésima parte de una libra esterlina.
2. economía moneda de este valor Tenía 5 chelines en el bolsillo.
Traducciones

chelín

shilling

chelín

schilling

chelín

scellino

chelín

shilling

chelín

xelim

chelín

الشلن

chelín

Szyling

chelín

шилинг

chelín

先令

chelín

先令

chelín

šilink

chelín

שילינג

chelín

실링

chelín

shilling

chelín

SMshilling
Ejemplos ?
Los sindicatos australianos fijaron, hace poco, en siete chelines -1 chelín = 1,25 pts.- y en ocho horas, el salario mínimo y la jornada máxima de trabajo, para todos los obreros del país.
A la primera luna nueva del año siguiente, siguiendo una vieja tradición, salió a la calle con un trozo de pan y un chelín, y abrió el libro al azar, buscando una canción que le descubriera su porvenir.
A la mañana siguiente volvieron a entrar las prendas en la habitación; el dueño se las puso y se marchó, pero el chelín se quedó atrás.
Yo había comprado la víspera un caballo de madera pintado para regalárselo al pequeño Wilkins Micawber y una muñeca para la pequeña Emma; también di un chelín a la huérfana, que perdía su colocación.
En casa, sus padres no tenían ni un mísero chelín para ahorrar, ni medios para comprar un periódico; y no hablemos ya de escribirlo.
Tendremos que arreglarnos para sacárnoslo de encima». Y el chelín temblaba entre los dedos cada vez que lo colaban disimuladamente, haciéndolo pasar por moneda del país.
Si es realmente necesario que los niños de las escuelas conozcan a fondo las guerras de las Rosas, podrían aprender sus lecciones tan perfectamente en Shakespeare como en sus textos escolares de un chelín, y, además, no necesito decirlo, de una manera mucho más agradable.
Alguien lo encontró y lo metió en su bolso, para que tuviera alguna utilidad. «Siempre es interesante ver el mundo -pensó el chelín-, conocer a otras gentes, otras costumbres».
No es del país. Debe ser falsa, no vale. Y aquí empieza la historia del chelín, tal y como él la contó más tarde. -¡Falso! ¡Que no valgo!
Aquello me hirió hasta lo más profundo -dijo el chelín-. Sabía que era de buena plata, que tenía buen sonido, y el cuño auténtico.
Si él me hubiese pedido dinero prestado, o si, después de casarse conmigo, hubiese conseguido poner mi capital a nombre suyo, pudiera haber una razón; pero Hosmer no quería depender de nadie en cuestión de dinero, y nunca quiso aceptar ni un solo chelín mío.
Una vez fui a parar a manos de una mujer vieja y pobre, en pago de su duro trabajo del día; y ella no encontraba medio de sacudírseme; nadie quería aceptarme, era una verdadera desgracia para la pobre. -No tengo más remedio que colarlo a alguien -decía-; no puedo permitirme el lujo de guardar un chelín falso.