chambergo

chambergo, a

1. adj./ s. m. INDUMENTARIA Y MODA Se aplica al sombrero de ala ancha y levantada por un lado.
2. s. m. INDUMENTARIA Y MODA Prenda de abrigo que llega hasta media pierna.

chambergo

(t∫am'beɾγo)
sustantivo femenino
1. sombrero de ala ancha y flexible levantada por un lado chambergo militar
2. chaqueta larga que llega a media pierna El chambergo era la chaqueta del uniforme del ejército de Carlos II.
Traducciones

chambergo

SM
1. (= sombrero) [de ala ancha] → broad-brimmed soft hat (Hist) → cocked hat
2. (= chaquetón) → coat
Ejemplos ?
Y engullida la humilde pitanza a la luz de la candileja de petróleo, velaba la señorita hasta las dos de la madrugada, volviendo patas arriba sus pingos, transformando el redingote en fígaro, el sombrero de campana en chambergo, lavando los guantes, almidonando un tantico el volante fru-fru de las enaguas...
—Está a mitad—respondió la aludida, que era una criolla maciza vestida a lo hombre, con las greñas recogidas hacia arriba y ocultas bajo un chambergo incoloro de barboquejo de lonja sobada—.
El muchacho estaba flaco; con la misma sonrisa infantil que el viejo había querido, se aproximó, quitándose el chambergo respetuosamente: —¿Cómo le va, don Regino?
Hace muchísimos años, cuando el Poder español pesaba aún sobre las demás naciones europeas, el sombrero chambergo se hallaba en toda la integridad de sus formas; mas apenas empezó aquél a decaer, y en razón inversa, estiró la copa y encogió las alas; y siempre bajando el uno y disfrazándose el otro, llegó España al penúltimo escalón de la importancia, y el glorioso flamenco a perderse en un laberinto de formas y de ideas.
Así estábamos constituídos, cuando algunos españoles, honra, por cierto, de nuestro siglo, recordando las glorias de sus tatarabuelos conquistadas a la sombra de chambergas alas, llenos de noble arrojo, se echaron a la calle, protestando contra la vil chistera, cubiertos con gracioso chambergo.
rodar de "catrera" en "catrera", y los disgustos... esos atorrantes de chambergo blanco y zapatos de charol que te conocen y te siguen...
Y tras calarse el chambergo, tomar la capa y coger la alguacilesca vara, bajó a escape la escalera, canturreando estos dos refranes: «Hijo, no comas lamprea, que tiene la boca fea.
Colgóse al cinto la espada, de plata en doble cadena, tendió la negra melena sobre la gola plegada. Caló el chambergo de lado, y retirando el espejo, tornó su postrer consejo a repetir al criado.
Las diez de la noche del 1.º de febrero acababan de sonar en el reloj de la Compañía, cuando el catalán Jaime Albites, preparándose a cerrar su pulpería, situada en las esquinas de las calles de Puno y de la Concepción, vio pasar un hombre cuyo rostro casi iba cubierto por las anchas alas de un chambergo.
El Madrileño llevó su ferocidad hasta el punto de arrancar algunos pelos de la barba y bigote del muerto y adornar con ellos el escudo de su chambergo.
Elegantes y bizarros, sabían cómo se llevan el chiripá y las espuelas en la bota fina; y por el modo gallardo de colocarse en la cabeza el chambergo, no se podía negar que fueran criollos; pero no por esto tampoco manejaban peor la pala ni con menos destreza la guadaña que el labrador pesado, de huesos macizos y de músculos espesos, toscamente vestido de géneros burdos, cosido con hilo de acarreto.
Él, de saco negro, de bombacha y bota, con el chambergo en la cabellera larga y canosa, rebenque en mano, con su crédito ensillado, esperaba para despedirse, que saliera el carro.