centón

centón

(Del lat. cento, -onis, paño lleno de remiendos.)
1. s. m. Manta hecha con retales de telas diferentes.
2. LITERATURA Obra literaria compuesta principalmente de sentencias y expresiones ajenas.

centón

 
m. Manta hecha de gran número de piececitas de paño o tela de diversos colores.
fig.lit. Obra literaria, en verso o en prosa, compuesta en su mayor parte de sentencias y expresiones ajenas.
Traducciones

centón

centone

centón

SM
1. (Cos) → patchwork quilt
2. (Literat) → cento
Ejemplos ?
El estipendio, según reza un añejo centón que he consultado, era de cuatro pesos para la plañidera en jefe y dos para cada subalterna.
El centón de donde extracto estas noticias añade: «Se tomaron grandes precauciones para que los indios y mestizos, negros y mulatos, no se amotinaran estorbando la ejecución.
Gregorio de Salas? Yo no quiero hacer un centón tan deplorable. Yo quiero coger vivas las aves, las flores, cuanto tiene sér en la estación vernal, y trasladarlo á este papel, y de este papel á la imprenta: operación más difícil de lo que se imagina.
Pero todo ese atarugamiento y prisa de libros, reducido está, como sabemos, a un centón de novelitas fúnebres y melancólicas, y de ninguna manera arguye la existencia de una literatura nacional, que no puede suponerse siquiera donde la mayor parte de lo que se publica, sino el todo, es traducido, y no escribe el que sólo traduce, bien como no dibuja quien estarce y pasa el dibujo ajeno a otro papel al trasluz de un cristal.
El volumen de la Tragicomedia de Lisandro y lloselia, centón de picantes y obscenos chistes, es juzgado por don Juan Euge- nio Ilartzenbuch; y el de la Lozana Andaluza, historia en que se pintan con colores muy verdes y gran desnudez de imáge- lies, las escandalosas aventuras de una meretriz, ha merecido ser citado con elogio, en la Biblioteca de autores españoles, por el culto don Pascual de Gayángos.
Pocos libros, dejando aparte el Quijote, leo y releo con más satisfacción que el Centón epistolario, del bachiller Hernán Gómez de Ciudad Real, o las Cartas del obispo don Anto­ nio de Guevara.
Por eso tengo en más estima una cigarre­ ría que una botica. Y si no vea usted lo que leí en un centón, escrito por un fumador de cuyo nombre no quiero acordarme.
Por el pronto ya tenemos el uniforme de los señores próceres, que es manto azul rastrero, según las venerandas leyes del siglo XIV, exceptuando el terciopelo, que no alcanzaron aquellos estamentos, si bien aquí entra el modificar aquellos venerandos usos según las necesidades del día; verdad igualmente aplicable al calzón de casimir, media de seda, hebilla y tahalí, de que nada dicen Pero López de Avala, ni Zurita, ni el Centón, pero que constituyen con la gola altibaja y demás este nuevo anticomoderno.
Vale más que su obra haya entrado a paso tan quedo que no el que hubiese hecho rebrotar a su cuenta el centón de sandeces y simplezas aquí de rigor en casos tales.
En su De la antigua lengua, poblaciones y comarcas de las Españas, incluye uno de los primeros catálogos de las lenguas románicas en el ámbito de la lingüística europea, anterior incluso al de Julio César Escalígero, y dos opúsculos; el primero parece haber sido compuesto primero en latín, y lleva el título De prisca his­pano lingua in gratia ni eo turnquinesciunt Hispanice Paradoxon y el otro se titula De las antiguas poblaciones de las Españas, con los nombres y sitios que al presente le corresponden, un centón de toponimia hispánica en que las etimologías se interpretan con arreglo a su vascoiberismo.
Poco después, Trifón Muñoz y Soliva resaltó las incoherencias anacrónicas de Giraldo, las sospechosas semejanzas que su historia tenía con el episodio homérico de Odiseo y Polifemo y la falsa condición de Giraldo de canciller, concluyendo que su relación era apócrifa. José María Quadrado la tachó directamente de «centón de embustes».
Contiene: Centón epistolario del bachiller Fernán Gómez de Cibdareal; Letras de Fernando del Pulgar; Cartas de Gonzalo Ayora; Epístolas familiares de fray Antonio de Guevara; Cartas del bachiller Pedro de Rhua, por Pedro de Rúa; Epístolas familiares de fray Francisco Ortiz; Epistolario espiritual por Juan de Ávila; Cartas, por Antonio Pérez; Cartas, por Antonio de Solís; Cartas por Nicolás Antonio y Cartas marruecas, por José Cadalso.