Ejemplos ?
Al hombre de sotana y birretillo no se le ocurrió, por el momento, otra contestación que ésta: —Ya he dicho que no puede ser. Soy camanejo y no cejo. —Pues yo soy de Arnedo (1), y no cedo. Y el mamón continuó morito.
Esperaba el doctor que yo anudase, como mi iniciativa me lo exige, la plática con él por mí iniciada, pues mi curiosidad era la base de aquella situación por mí creada con mi visita a él… y al fin le dije: Si algún alivio procurarles puedo en su desolación… mi intento era… DR. —De ninguna manera; pobres no son. YO. —Pues en mi intento cedo. DR. —Tal vez un medio hubiera, pero le tengo miedo.
Aqui cedo la palabra al cronista anónimo cuyo manuscrito, que alcanza hasta la época del virrey Toledo, figura en el tomo VIII de documentos inéditos del archivo de indias: “El Inca alzó entonces la mano y dióle un bofetón al español.
Varios diputados del PPS: Señor Presidente, el compañero Reyes solicitó primero la palabra. El C. Rafael Aguilar Talamantes: Señor Presidente, cedo mi lugar al compañero Reyes. El C.
Pero baste saber que Lilit, al regresar al infierno, le entregó a Satanás un pergamino que, fórmula más o menos, decía lo siguiente: «Conste que yo, don Dimas de la Tijereta, cedo mi almilla al rey de los abismos en cambio del amor y posesión de una mujer.
Otra cosa voy a decirte que fijarás en la memoria: cuando yo tenga vehemente deseo de destruir alguna ciudad donde vivan amigos tuyos, no retardes mi cólera y déjame obrar: ya que ésta te la cedo espontáneamente, aunque contra los impulsos de mi alma.
-No, no, Felipe; no -exclamó Luisa-; si acaso lo que he hecho es una buena acción y me la recompensaras, no sería yo, sino tú, el que de ella tendría el mérito y la satisfacción, y no te los cedo.
si por hacienda, tal es rico mi estado que sólo cedo ante el Celeste Amo; si por valor, juzgad si hoy con mi mano el ser amado por valor no gano.» Estas palabras y otras de este pelo, que a Mandricardo Amor dicta al oído, dulcemente a la dama dan consuelo y alivio al corazón dan afligido.
Tengo la confianza de que éstos y todos los demás temas que competen a la Secretaría de Gobernación serán atendidos con patriotismo y eficacia por Francisco Labastida, quien contará en todo momento con mi más firme apoyo para desempeñar su delicada tarea. Muchas gracias. Cedo el uso de la palabra a Emilio Chuayffet.
Fuera de esto, a tu gusto en todo cedo; mas te digo, por mucho que te asombres, que vivo, ni pintado sufrir puedo al odioso linaje de los hombres: todos ellos me causan odio y miedo: si me amas, ni siquiera me los nombres, que es cual si me nombraras los demonios, ni me propongas nunca matrimonios.
El salario estipulado en nuestras convenciones, lo tomareis en el trabajo del domingo, que os cedo todo entero, a condición de que será para mí en el resto de la semana.
Yo vengo aquí, no confiado en mi capacidad ni en mi suficiencia: cedo a las instancias de un amigo, cuyas generosas esperanzas y miras sentiría ver malogradas, si se equivocó al encomendarme este corto y modesto trabajo.