catón

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catón

(De Marco Porcio Catón, estadista romano.)
s. m. Censor que juzga con severidad la conducta de los demás este crítico es un auténtico catón.

catón

(De Dionisio Catón, gramático latino.)
s. m. ENSEÑANZA Libro que contiene frases y párrafos breves para ejercitar en la lectura a los principiantes.

catón

 
m. Libro compuesto de frases y períodos cortos para ejercitar en la lectura a los principiantes, a semejanza de los del moralista latino del siglo III Dionisio Catón.
Traducciones

catón

catone

catón

Cato

catón

Cato

catón

كاتو

catón

Cato

catón

Катон

catón

卡托

catón

卡托

catón

Cato

catón

Cato

catón

Cato

catón

카토

catón

Cato

Catón

SMCato

catón

SM
1. (= crítico) → severe critic
2. (= libro) → primer, first reading book
eso está en el catónthat is absolutely elementary
Ejemplos ?
Golpead sin miramientos su cabeza altiva y temblorosa, y que antes de dos meses el árbol de la libertad, dando sombra a los despojos de la cátedra de san Pedro, cubra con el peso de sus ramas victoriosas todos estos despreciables ídolos del cristianismo, descaradamente alzados sobre las cenizas tanto de los Catones como de los Brutos.
Los libros gobiernan de tal manera el mundo, que los que mandan el día en la ciudad de los Escipiones y de los Catones, han querido que los libros de su ley sean para ellos solos; este es su cetro; y han hecho un crimen de lesa majestad a todo súbdito que toque en ellos sin un permiso expreso.
Rodeado por algunos hombres honrados y de sanas intenciones, Cáceres pudo ser un buen mandatario; Piérola, circundado por un ministerio de Catones, daría los frutos que da.
Éste que aquí no explico está diciendo el pálido semblante lo que con muda lengua significo, pues cuando más la encumbre y adelante, más corto he de quedar; que los enojos remiten la retórica a los ojos; que la muda tristeza muchas veces el Demóstenes fué de la elocuencia, y más donde son sabios los jüeces, que excusan de captar benevolencia; pues no pudiera en Grecia, en su Liceo, ver más dotrina que en vosotros veo: todos Platones sois, todos Catones; más podrá la razón que las razones».
Que de esta suerte, afianzándose la seguridad del reino, la felicidad de la patria, la tranquilidad, la satisfacción, el reconocimiento y la gratitud de sus habitantes en la rectitud y pureza de sus vocales y en la honradez y firmeza de nuestros pechos, conocerá todo el orbe y publicará con admiración universal, que también Chile produce sus Decios y Catones, como he dicho.
El Peruano liberal no hizo huesos viejos, y López tuvo que consagrar los tipos a la impresión de cartillas y catones, novenas y trisagios.
Venía un aleteo rumoroso de cartillas, catones y citolegias; ya no había Constantinos ni Magencios, ni los bueyes mugían, ni tiraban de los carros, ni araban la tierra; caíanse al suelo los punteros, y había que irlos a buscar; una muchacha pellizcaba a su compañera; un rapazuelo metía las manos en los bolsillos, las sacaba y hacía fieros; el otro le arrebataba los corozos.
¡Yo sólo existía para adormecerme con la elegía de la lluvia y una deliciosa estupidez se apoderaba de mí sin que fueran capaces de sacarme de ella todos los catones posibles, todos los parientes de Robinson, todas la generaciones de maestros ni todas la planas de la tierra!
Lucrecio no era Judio, y como se sabe, los Judios eran los únicos hombres sobre la tierra que tenian razon en tiempo de los Cicerones, los Posidonios, los Césares y los Catones.
217 Dos vengadores de la servidumbre muy animosos estavan los Brutos, de sangre tirana sus gestos polutos non permitiendo mudar su costumbre; están los Catones ençima la cumbre, el buen Utiçense con el Censorino, los quales se dieron martirio condigno por non ver la cuita de tal muchedumbre.
Sin perder nada, sin dejar nada suyo en la tierra, emprendió su vuelo, se ocultó todo entero, y después de permanecer algún tiempo sobre nuestras cabezas, para purificarse, para lavarse de la mancha de los vicios inherentes a toda vida mortal, elevose a lo más alto de los cielos, donde se cierne en medio de las almas dichosas, admitido en el grupo sagrado de los Scipiones y de los Catones, héroes despreciadores de la vida y libertados por el beneficio de la muerte.
El brazo izquierdo está semilevantado sobre la empuñadura de la espada con la mano semiabierta en ademán de proceder a indicar algo, posición esta copiada de la mano de los catones de la estatuaria clásica de la antigua Roma.