catón

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catón

(De Marco Porcio Catón, estadista romano.)
s. m. Censor que juzga con severidad la conducta de los demás este crítico es un auténtico catón.

catón

(De Dionisio Catón, gramático latino.)
s. m. ENSEÑANZA Libro que contiene frases y párrafos breves para ejercitar en la lectura a los principiantes.

catón

 
m. Libro compuesto de frases y períodos cortos para ejercitar en la lectura a los principiantes, a semejanza de los del moralista latino del siglo III Dionisio Catón.
Traducciones

catón

catone

catón

Cato

catón

Cato

catón

كاتو

catón

Cato

catón

Катон

catón

卡托

catón

卡托

catón

Cato

catón

Cato

catón

Cato

catón

카토

catón

Cato

Catón

SMCato

catón

SM
1. (= crítico) → severe critic
2. (= libro) → primer, first reading book
eso está en el catónthat is absolutely elementary
Ejemplos ?
En Mucio experimentó el fuego, en Fabricio la pobreza, en Rutilio el destierro, en Régulo los tormentos, en Sócrates el veneno, y en Catón la muerte.
Texto Siendo mancebo, acompañó a su tío Catón, que fue inviado a Chipre contra Ptolomeo, habiendo Ptolomeo dádose muerte antes que llegase.
-se quedó pensando Zurita-. De manera que hasta ese Catón se ha pasado al moro; no hay más que hechos... don Cipriano es un hecho...
Pues, qué? ¿Recibiría en mi alma sin el homenaje más grande a los dos Marco Catón, y Leli el sabio, y Sócrates, con Platón y Cleantes?
Aquello que es de una manera general, como el hombre genérico, no es perceptible por los ojos, pero sí lo es el especial como Cicerón y Catón.
Catón no llegó a manos con las fieras...
Sus victorias y sus derrotas, sus aciertos y sus errores de “político”, todo, hasta su caída vertical y la opacidad de sus años de vejez y exilio, se explican por la consecuencia indeficiente que le mantuvo: loca testarudez, que diría Guillermo Ferrero, refiriéndose a Catón.
Cuando habrás avanzado bastante porque ya te tengas respeto a ti mismo, tendrás tiempo de despedir al instructor; mientras tanto, protégete bajo la autoridad de alguno, sea Catón, sea Escipión, sea Leli, o algún otro, a la presencia de los cuales, incluso los hombres más perdidos suprimirían los vicios, hasta tanto que llegues tal, que ya no te atrevas a pecar delante de ti.
Revístete del coraje de los grandes hombres y sepárate un momento de las opiniones del vulgo, capta con toda la grandeza debida la imagen de la virtud bellísima y magnífica, que no hemos de honrar con incienso y garlandas, sino con sangre y sudor. Contempla a Catón llevando las manos sin mácula a aquel pecho sagrado y abriendo las heridas antes poco profundas todavía.
Ya Petreyo y Juba se encontraron y cayeron heridos cada uno por la mano del otro: egregia y fuerte convención del hado, pero no decente a mi grandeza, siendo tan feo a Catón pedir a otros la muerte como pedirles la vida.» Tengo por cierto que los dioses miraban con gran gozo, cuando aquel gran varón, acérrimo vengador de sí, estaba cuidando de la ajena salud, y disponiendo la huida de los otros; y cuando estaba tratando sus estudios hasta la última noche, y cuando arrimó la espada en aquel santo pecho, y cuando, esparciendo sus entrañas, sacó con su propia mano aquella purísima alma, indigna de ser manchada con hierro.
En Grecia y en Roma, los dos pueblos más poderosos y más ilustrados de la antigüedad, hubo también república y grandes sabios, como Licurgo y Catón; y grandes tribunos, como Demóstenes y los Gracos; y grandes filósofos, como Aristóteles y Séneca; y grandes poetas, como Píndaro y Virgilio; y grandes historiadores, como Herodoto y Tito Livio; y grandes capitanes, como Alejandro y César, y artistas, en fin, que aún se admiran en los restos de las obras inmortales.
Fue forzoso a Catón detenerse en Rodas; por esto invió a Canidio, su amigo, a Chipre a que guardase el tesoro; mas temiendo que éste no le contaría con manos abstinentes, escribió a Bruto que con toda diligencia se embarcase en Panfilia y fuese a Chipre, donde la cudicia de Canidio tuviese en su templanza estorbo honesto.