Ejemplos ?
PULGARCITO Era un ser sin importancia. Baja la estatura, delgado el cuerpecillo, mediocre la presencia y marchito el semblante. Carecía de voluntad, como muchos...
Un gran vestido de seda flexible y azulada, combinado con unas pequeñas sandalias de zafiros, hacía de aquella aparición una visión extraída de los cuentos nórdicos maravillosos que había escuchado cuando niño. Sólo carecía del rubio y blondo cabello.
Tras unos segundos empleados en aflojar cuerdas y hebillas, pues la naturaleza grosera del siervo ruso carecía de reservas, Iván dejó caer esas prendas y quedó a medias expuesta su desnudez a la mirada de la jovencita.
Eustaquio carecía de fortuna, pero entonces no era costumbre casar un saco de escudos con otro saco de escudos; los padres consultaban los gustos y simpatías de los futuros esposos y se dedicaban a estudiar largamente el carácter, la conducta y la capacidad de las personas que iban a unirse.
Desde la segunda época de la República nuestro Ejército carecía de elementos militares: siempre ha estado desarmado; siempre le han faltado municiones; siempre ha estado mal equipado.
(Aplausos.) Para afianzar la democracia en el campo previsional hemos dado beneficios a un tercio de la población que carecía de ellos.
Parecióle al que escuchaba que sería bien hablarle y ofrecerle para su remedio lo que de su parte podía, por obligarle con esto a que se descubriese y su lastimera historia le contase; y así le dijo: -Por cierto, señor gentilhombre, que si los suspiros que habéis dado y las palabras que habéis dicho no me hubieran movido a condolerme del mal de que os quejáis, entendiera que carecía de natural sentimiento...
Sabida esta última circunstancia económica, y teniendo presente que don Silvestre no carecía completamente de sentido común, no parecerá muy extraño que a la edad en que todos sus progenitores contaban por lo menos un heredero, él permaneciese célibe y con ciertos síntomas de recalcitrante.
Así, en la primera existió hasta 1830 uno representando el mundo al revés, cuadro que, francamente, no carecía de originalidad y gracia, según me han dicho los viejos.
10. El era el mismo principio; por eso de él carecía. El Verbo se llama Hijo, que del principio nacía; hale siempre concebido y siempre le concebía; 15.
Seguían a estas páginas otras muchas en las que Gerardo Ávalos narraba sucesos sin importancia de su monótona existencia, viendo pasarse los días y los meses sin pena por hallarse en aquel destierro, si se exceptúa la que le causaba el estar separado, quizá para siempre, de su familia, y luego continuaba así el manuscrito: Para celebrar el aniversario de mi llegada a la isla Victoria, el viejo me convidó a visitar su gruta por la primera vez; quería que comiésemos allí. Era su morada bellísima y no carecía en absoluto de comodidades, como había sospechado.
Durante el transcurso de la misma, el Embajador Listre ratificó el total rechazo argentino a la posición británica, debido a que la misma carecía de alguna posibilidad de acercamiento.