cantor

(redireccionado de cantores)

cantor, a

(Del lat. cantor.)
1. adj./ s. Que canta o es aficionado a cantar. cantante
2. POESÍA Se aplica al poeta épico y religioso.

cantor, -ra

 
adj.-s. Que canta, esp. si lo tiene por oficio.
m. fig.Poeta, esp. épico o religioso.
f. (Chile) fam.Bacín.

cantor, -ra

(kan'toɾ, -ɾa)
abreviación
1. persona que canta profesionalmente o es aficionada al canto Integra el coro de niños cantores.
2. persona que narra algo de forma poética Fue un gran cantor de la epopeya imperial.
3. pájaro que emite sonidos melodiosos y variados Los jilgueros y los ruiseñores son pájaros cantores.
Traducciones

cantor

chanteur

cantor

cantor

cantor

A. ADJsinging, that sings
ave cantorasongbird
B. SM/F (= persona) → singer (Orn) → songbird
Ejemplos ?
No cuiden sólo de que la música sea buena de suyo, sino de que responda a las condiciones de los cantores y sea buena la ejecución.
Empezada la misa, no cesaron los tiros en el portal de la Iglesia, y la gaita siguió tocando en el coro, acompañando a los cantores entre los cuales estaba mi tío que era una especialidad para echar la epístola.
En medio de esta fiesta de cantores, el viajero llega a olvidar la maldad, el veneno y la impureza de las montañas, en las cuales, está constantemente purificándose la belleza del sonido, del color y la forma.
No tiene mis testigos y cantores que yo y la alondra en la besana escucha, ni más espejos que el regato limpio y el rocío en las puntas de la hierba.
De cada pueblo se obligaua el señor y el cabildo de dar yndio mitimays estrangeros para todo el oficio y trauajos y para las demás cosas dauan oficiales de metales de oro y plata, estaño y cobre, yndios labradores y canteros, aluani, ollero, carpintero, platero, pintores, bordadores y sederos y cantores, flauteros, tanboreleros, múcicos, barberos, escriuanos, contadores, farsantes, mayordomos, labradores, justicias, pontífises, saserdotes, uírgenes, administradores, camareros y paxes, lacayos y morriones, alauarderos, capitanes generales.
Esforzándose por desviar su pensamiento, Emma quería no ver en esta reproducción de sus dolores más que una fantasía plástica buena para distraer la vista, a incluso sonreía interiormente con una compasión desdeñosa cuando, en el fondo del teatro, bajo la puerta de terciopelo, apareció un hombre con una capa negra. En un gesto que hizo cayó su gran chambergo español; y enseguida los instrumentos y los cantores entonaron el sexteto.
Y los demás de los dichos ciento cincuenta ducados, que son otros veinte y cinco, se den al dicho Cabildo de la dicha nuestra Iglesia Catedral de Mechuacán, para que en ella se digan por nos, después de nuestros días, en cada un año perpetuamente, y por nuestros padres y defunctos y bienechores nuestros y de los dichos Iglesia Catedral, Colegio e Hospitales otros doce aniversarios solenes con sus misas, vigilias y responsos, los tres en las tres pascuas de cada año y en las Fiestas de San Salvador otro, que son cuatro, y los demás se digan el primero día de cada mes, de manera que sean por todos doce aniversarios cada año, perpetuamente, en cada mes el suyo, de los cuales veinte y cinco ducados se paguen sacristán, organista y cantores.
Del mismo principio se deduce que los cantores desempeñan en la Iglesia un oficio litúrgico; por lo cual las mujeres, que son incapaces de desempeñar tal oficio, no pueden ser admitidas a formar parte del coro o la capilla musical.
¡Qué brisa la del monte tan olorosa! ¡Qué aurora tan radiante!, ¡qué algarabía de pájaros cantores la que se oía! Henchía los pulmones un airecillo con aromas de espliegos y de tomillo; flotaban las neblinas en la hondonada, bramaban los becerros en la majada, las alondras corrían por los caminos, las urracas chillaban en los espinos, silbaban los vaqueros, cantaba el cuco y graznaba el imbécil abejaruco.
Nuestra residencia en Canterbury y las relaciones que ya poseemos nos permitirán sin duda aprovechar las vacantes que se presenten entre los cantores de la catedral.
No tenían trigales las lomas, ni huertos las vegas, ni sotillos las frescas umbrías, ni árboles la sierra... No tenían las rudas labores cantores humanos, ni el sabroso caer de las tardes cantores alados.
Sería de apetecer que en tales ocasiones las dichas músicas se limitasen a acompañar algún himno religioso, escrito en latín o en lengua vulgar, cantado por los cantores y las piadosas cofradías que asistan a la procesión.