cansó

cansó

 
f. lit. Poema medieval de tema amoroso.
Ejemplos ?
Al cabo de quince días, lord Surbiton se cansó de Venecia y decidió recorrer la costa hasta Rávena, pues oyó decir que había mucha caza en el Pinar.
¿no se habría hecho ahora mayor estrago en los Filisteos? 31 E hirieron aquel día á los Filisteos desde Michmas hasta Ajalón: mas el pueblo se cansó mucho.
, abandonó su patria y el lago de su patria y fue a las montañas. Allí gozó de su espíritu y de su soledad y durante diez años no se cansó de ello.
15 Y como los Filisteos tornaron á hacer guerra á Israel, descendió David y sus siervos con él, y pelearon con los Filisteos: y David se cansó.
Podía verla claramente a través del cristal, e intentó con ahínco trepar por una de las patas de la mesa, pero era demasiado resbaladiza. Y cuando se cansó de intentarlo, la pobre niña se sentó en el suelo y se echó a llorar.
-No trataré yo de discutir ese punto; pero lo cierto es que por algo se dice de la aldea que empobrece, embrutece y envilece. -Ya; pero como el autor de esa barbaridad, y usted perdone la franqueza, no se cansó en ponerla en tela de juicio...
Pero, con todo esto, el valor de Leonora fue tal, que, en el tiempo que más le convenía, le mostró contra las fuerzas villanas de su astuto engañador, pues no fueron bastantes a vencerla, y él se cansó en balde, y ella quedó vencedora y entrambos dormidos.
Preparó el caballete sobre el que pensaba desangrarle y se marchó a dar un paseo, tras encomendar a su mujer que vigilase a Jean y, sobre todo, a Jeannette, de la que desconfiaba. La mujer del diablo se cansó y se echó a dormir.
-¡Ca, hombre! Y si no llegué a San Mateo fue porque mi amigo Pancracio se cansó. Don Francisco, el que lee La Iberia atrasada, es el inseparable amigo de don Tadeo, con quien ha llegado a identificarse tanto en gustos, que ya no tiene ninguno propio.
Pero los dos estaban demasiado calientes para entender razones y siguieron manoteando y gritándose, hasta que don Pedro se cansó y les dijo: -Si son tan sotretas que no saben tirar parejo aunque se les enseñe a andar en yunta para bien de los dos, tendremos, no más, que meterle al juicio.
9 Después de éste, Eleazar, hijo de Dodo de Ahohi, fué de los tres valientes que estaban con David, cuando desafiaron á los Filisteos que se habían juntado allí á la batalla, y subieron los de Israel. 10 Este, levantándose, hirió á los Filisteos, hasta que su mano se cansó, y quedósele contraída á la espada.
Mas no será aquel mar de escollos rico, De fabulosos monstruos y tormentas, Que desligó las tablas de mi nave, Que mi brazo cansó, gastó mi fibra, Y hoy me arroja a tus pies, roto y maltrecho.