campano

(redireccionado de campanos)
También se encuentra en: Sinónimos.

campano

s. m. Cencerro, campana usada para el ganado.

campano

 
m. Cencerro.
Esquila.
Sinónimos

campano

sustantivo masculino
Ejemplos ?
"¡¿Qué ignorancia o qué cobardía es esta?!" -exclamó-. "¿Cómo han podido ganar estos hombres una victoria sobre los sidicianos y los campanos?
Los samnitas, simplemente porque eran los más fuertes, lanzaron un ataque no provocado contra los sidicianos; la parte más débil fue obligada a buscar socorro en quienes eran más poderosos y se pusieron su suerte junto a los campanos.
No tenían que medir el valor de los samnitas por las derrotas que habían infligido a los sidicianos y los campanos; siempre que ambas naciones combatían juntas, cualesquiera fuesen sus cualidades, un bando debía ser necesariamente vencido.
No cabía duda de que, por lo que respecta a los campanos, debían sus derrotas más a su falta de audacia y a los efectos del debilitamiento por el excesivo lujo que a la fuerza de sus enemigos.
¿Por qué un pueblo como el de los campanos, que fue incapaz de defender sus propiedades y a ellos mismos, debía disfrutar de la tierra más fértil de Italia y de la ciudad mejor fortificada de su territorio, antes que un ejército victorioso que había expulsado de allí a los samnitas con su sudor y su sangre?
Consideraban que tenían plena justificación para hacer esta petición, ya que tenían antiguas relaciones de amistad con Roma, de cuando sus asuntos iban bien, y no como en el caso de los campanos, que buscaron su amistad en la adversidad; también porque ya habían tomado las armas contra los sidicianos, que siempre habían sido sus enemigos y nunca habían sido amigos de Roma; que no buscaron, como los samnitas, su amistad en tiempo de paz, ni como los campanos, que les pidieron ayuda en tiempo de guerra y que no estaban bajo la protección y soberanía de Roma.
Ni siquiera los campanos rechazaron tomar parte en aquel movimiento hostil, pues era mayor su irritación por las ofensas infligidas por los samnitas que la bondad que les mostró Roma.
Cuando se les dio audiencia, se quejaron al Senado de que estaban sufriendo más ahora, que tenían un tratado que antes de tenerlo, cuando eran enemigos; les pedían con la mayor humildad que se dieran por satisfechos con haberles arrebatado la victoria sobre campanos y sidicianos y que no permitieran, además, que fuesen conquistados por pueblos más cobardes que ellos.
Si los latinos y los campanos estaban realmente bajo la soberanía de Roma, deberían ejercer su autoridad para mantenerlos fuera de las tierras samnitas o, si rechazaban tal soberanía, debían obligarlos por la fuerza.
Las circunstancias de los campanos eran muy diferentes; no les ataba un tratado de amistad sino los términos de una rendición, así que debían mantenerse tranquilos quisieran o no.
Sin embargo, su efecto fue que alejó completamente a los campanos, que ahora se temían lo peor, e hizo a los latinos más decididos que nunca, ya que los romanos rechazaron hacer más concesiones.
Bajo el pretexto de prepararse para la guerra samnita, éstos celebraban frecuentes reuniones de su consejo nacional y, en todas ellas, sus jefes preparaban los planes secretos para la guerra contra Roma. Los campanos también tomaron parte en este movimiento contra sus salvadores.