cabellera


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cabellera

1. s. f. Conjunto de pelos de la cabeza, especialmente cuando son largos y cuelgan sobre la espalda su cabellera castaña brillaba bajo el sol. cabello, melena
2. Pelo postizo. peluca
3. ASTRONOMÍA Ráfaga luminosa de los cometas la cabellera surcó el cielo e iluminó el camino.

cabellera

 
f. Conjunto de pelos, gralte. largos, que crecen en la cabeza de las personas.
Pelo postizo, peluca.
Sinónimos

cabellera

sustantivo femenino
Traducciones

cabellera

коса, косище

cabellera

chevelure

cabellera

scalp, tail, wig

cabellera

Haar

cabellera

волосы

cabellera

cabelo

cabellera

włosy

cabellera

μαλλιά

cabellera

头发

cabellera

頭髮

cabellera

vlasy

cabellera

hår

cabellera

hiukset

cabellera

שיער

cabellera

hår

cabellera

ผม

cabellera

SF
1. (= pelo) → hair, head of hair; (= postizo) → switch, hairpiece
soltarse la cabellerato let one's hair down
2. (Astron) → tail

cabellera

f. head of hair.
Ejemplos ?
Sus ojos, de un azul intenso, relumbraban; su lisa y tersa cabellera parecía de obsidiana; su pálida piel despedía un color fosforescente que la hacía parecer como si flotara.
Nadie besará tus muslos de brasa. Ni a tu cabellera llegarán los dedos Que la pulsen como las cuerdas de un arpa. ¡Oh mujer potente de ébano y de nardo!, Cuyo aliento tiene blancor de biznagas.
El criminal le lanzó una mirada dulcemente triste y sonrió con inmensa amargura que sobresalía entre su larga barba y su descuidada cabellera.
La vida todavía en la cabellera Muerte en los ojos .. ¡Atrás¡ Esta noche tengo el corazón ligero. ¡No entonare cantos mortuorios, pero sostendré el ángel en su vuelo, con un pean de los días pasados!
CAPÍTULO VI Cuando todo había vuelto a quedar en silencio, al terminar la melodiosa cancioncilla, los pajarillos cantores se dirigieron hasta el resplandeciente carruaje y con sus picos colocaron una alfombra para que una bellísima mujer de cabellera negrísima tocase piso.
Arropada en recio mantón de lana, y oculta la rica cabellera por un pañuelo de seda celeste, de vez en cuando sus manos de color de jazmines marchitos, crispábanse al estrechar el mantón, arrebujándose en él al conjuro del escalofrío.
Los enterradores, ya abierta la profunda fosa, fumaban indiferentes, esperando el nuevo tributo; algunas cogujadas asustadizas levantaban el vuelo al paso del convoy con doliente piar; don Leovigildo hizo descubrir a la muerta, y el sol acarició por última vez, con un torrente de centellas de oro, el rostro de Rosalía, que parecía dormir un sueño apacible envuelta en un mantón de Manila de larguísimo flecaje, un a modo de espléndido chal de los que dieron fama eternal a los artífices del Oriente, a la vez que entre los bucles de su revuelta cabellera, centelleaban en sus orejas los aretes que la difunta tanto había codiciado.
Es un sauce corpulento y venerable pero muy viejo y contrahecho, con una hendidura en el tronco, de la cual salen hierbajos y zarzamoras. El árbol está muy encorvado, y las ramas cuelgan hasta casi tocar el suelo, como una larga cabellera verde.
La dulce Lenore ha ido adelante con la esperanza volando al lado, Dejándole en el dolor a causa de esa querida criatura que habría sido tu esposa Ella, la bella, atractiva, que ahora yace Tan profundamente Con la vida en la dorada cabellera, pero no en los ojos.
Con Cadmo, Harmonía, hija de la dorada Afrodita, tuvo a Ino, Sémele, Ágave de hermosas mejillas, Autónoe, a la que desposó Aristeo de tupida cabellera, y a Polidoro en la bien coronada Tebas.
Nosotros -testigos imparciales e invisibles de la escena- juramos solemnemente que estaba, en aquellos momentos y de aquel modo adornada, Rosarito que metía miedo de bonita, con su cuerpo esbelto y elástico y con su semblante de acharranada expresión, de mentidas y gracíosísimas facciones, de ojos enormes de pupilas, que parecían siempre aletargadas por una ráfaga de placer; y de cabellera rubia que empenachaba de oro el marfil de su rostro, sonrosado en las mejillas, en que dos hoyuelos oficiaban de irresistibles tentaciones.
Los Espíritus del Cielo, los mismos Maestros Gigantes, vinieron a cernerse, vinieron encima de la Mansión de los Murciélagos. Aunque la cabeza de Maestro Mago no se terminó en seguida, estuvo bien hecha, apareció con una bella cabellera y también habló.