caballada

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caballada

1. s. f. Manada de caballos o de caballos y yeguas.
2. Amér. Animalada, necedad.

caballada

 
f. Manada de caballos o de caballos y yeguas.
(Amér.) Animalada.
Traducciones

caballada

SF
1. (Zool) → drove of horses
2. (LAm) (= animalada) → stupid thing to do
has hecho una caballadathat was a stupid thing to do
Ejemplos ?
Salí de Curuzú Cuatiá con todas las divisiones reunidas, dirigiéndome al río de Corrientes, al paso que se llama Caaguazú, por campos que parecía no hubiese pisado la planta del hombre, faltos de agua y de todo recurso y sin otra subsistencia que el ganado que llevábamos; las caballadas eran del Paraná y su jurisdicción, que nos habían dado por la patria y las conducía don Francisco Aldao gratuitamente.
Entre ellos, iban caballadas de estancieros ricos, que lucían así su devoción a una personalidad, de cuyo triunfo esperaban muchos bienes, y tropillas de pobres gauchos cuya convicción, algo vaga, los hacía seguir a los amos, sin darse cuenta cabal de para quién, ni contra quién iban a combatir; y lo peor era que la misma suerte corrían caballos de servicio de modestos hacendados que, sin poder discernir, con la necesaria elevación de ideas, la necesidad de lo que los otros llamaban una revolución, sólo comprendían que, sin compensación posible, salían ellos amolados, a la fija.
Los hacendados que por seguir el partido contrario abandonasen sus casas, criados y haciendas, se les llamará por edictos públicos, y si a los terceros no compareciesen, se considerarán sus haciendas, ganados, caballadas y demás que sean de su pertenencia, como bienes legítimos de la patria y servirán para la manutención del ejército en la dicha campaña.
Además, con las proclamas seductivas, halagüeñas y lisonjeras con las frases de Libertad, Igualdad y Felicidad, se les estimulará a que concurran los vecinos de la Banda Oriental con aquellos auxilios de carros, carretas, caballadas...
— Los encargados de la caballada harán conducir inmediatamente, ganando los instantes, 1.300 caballos para distribuir en la forma siguiente: 300 con dirección al cuartel de la Ranchería para los Blandengues; 100 para las compañías de granaderos al cuartel de Dragones; 200 al campo del Retiro para la Caballería de Buenos Aires por los que pueden faltar, sin embargo de que traen los de su propiedad, y 500 dirigirán a los cuarteles de Córdoba y San Luis, despachando los sobrantes que pueda haber al foso de esta Real Fortaleza, y al momento, las órdenes más activas para traer a la Estanzuela las caballadas que están más distantes...
A las tres y media de la tarde salí con las carretas, el bote y las piezas de artillería, ganados y caballadas, que se habían tomado del campo enemigo y diez únicos prisioneros que se trajeron al campamento; el movimiento lo hice a la vista del enemigo y nadie se atrevió a seguirme; a las oraciones, paramos a dos leguas de distancia del lugar de la acción y tomadas todas las precauciones mandé que la gente descansase.
Cuando las circunstancias prometan el éxito de un buen resultado, ya deben irlo anunciando pasquines y otras clases de papeles escritos en idioma portugués, llenos de mil dicterios contra el gobierno y su despotismo; y en este estado, cuando ya probablemente se espera el buen éxito de esta empresa, los comandantes de los pueblos fronterizos de nuestra jurisdicción, deben ir acopiando todas las caballadas posibles...
Y ¿dónde dejamos aquellas lucientes Caballadas en sus briosos corceles, haciendo gala de destreza en la equitación y en las suertes de sus juegos, dirigidos por Freyre?
Los movimientos de las tropas, que según tenemos noticias extensas, han de moverse de San Pablo, Río Pardo, y demás del Río Grande, en principios o fines de octubre, bajo la dirección del Capitán General de la Capitanía de Río Grande del Sud, don Diego de Souza, nos aseguran que tienen algunos fines, y que nuestros cálculos por los informes no pueden fallar, y, cuando llegasen probablemente a verificarse, debemos también con antelación tomar todas las medidas conducentes a lo menos para entretener la morosidad de sus jornadas, valiéndonos de quitarles todo auxilio de caballadas, ganados, carretas y demás que puedan ayudarles a la rapidez de sus marchas.
Nosotros oíamos hablar de aquel camino que nos acercaría a la escuela; a los otros niños y a los libros. Acaso cruzaran por él carretas y tropas y caballadas.
Al llegar a tierra la noche era oscura, y casi a tientas dieron con una carbonería, cuyo dueño los llevó a la inmediata estancia de los Ruiz, quienes les explicaron que don Tomás Gómez había sido descubierto, teniendo que escaparse para Buenos Aires, y que las caballadas de la costa habían sido recogidas e internadas.
A tal término llegó la escasez de caballos para el ejército en aquella jurisdicción que a pocas jornadas de Caaguazú nos fue preciso echar mano de las caballadas de reserva para la tropa y para arrastrar la artillería.