cañada


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cañada

1. s. f. GANADERÍA Camino para el ganado. quebrada, senda, vereda
2. GEOGRAFÍA Paso estrecho entre dos montes pequeños atravesó la cañada bajo un sol abrasador.
3. Argent., Par., Urug. GEOGRAFÍA Terreno bajo entre lomas, bañado de agua y con vegetación propia de tierras húmedas.

cañada

 
f. Vía para los ganados trashumantes, que debía tener 90 varas de ancho.
cañada real Cañada (vía).

cañada

(ka'ɲaða)
sustantivo femenino
1. geografía paso o valle entre dos montañas poco distantes entre sí una cañada estrecha
2. camino natural por el que transitan los rebaños una cañada de ovejas
3. geografía terreno bajo ubicado entre lomas, con agua y vegetación una cañada con bañados
Sinónimos

cañada

sustantivo femenino
colada, cordel.
La colada y el cordel son también vías de paso del ganado, pero más estrechas que la cañada.
Traducciones

cañada

ravine, dale, glen

cañada

Glen

cañada

Glen

cañada

Glen

cañada

Глен

cañada

Glen

cañada

Glen

cañada

غلين

cañada

Glen

cañada

Glen

cañada

Glen

cañada

גלן

cañada

Glen

cañada

SF
1. (= barranco) → gully, ravine; (= valle) → glen
2. (Agr) (= camino) → cattle track, drover's road
3. (LAm) (= arroyo) → stream; (= terreno) → low-lying wet place
Ejemplos ?
Todo parecía dormir a la luminosa caricia de la luna, cuando escalando ágil la cañada se destacó a espaldas del lagar la silueta garrida de Toño el de Carambuco, un zagal de no más de veinte años, fuerte, elástico, cenceño, de semblante atezado, de ojos de fiero y franco mirar, de labios gruesos y de pelo bravío; pantalón de pana, rojo ceñidor, recios zapatones de baqueta, blanca camisa, amplio pañuelo azul a guisa de corbata; al hombro, la chaqueta de paño burdo, y en la mano, la indispensable escopeta.
Un día, el hierro de un noble montañés me hizo saltar de mi asiento, me arrancó de las entrañas de mi madre, la cima, y abajo en la cañada el tosco instrumento de un vasallo me labró de suerte que del fondo de mi naturaleza berroqueña poco a poco se fue destacando en relieve una figura, y desde entonces tuve un alma, fui una idea, un león.
MAESTRAZGO: Ababuj, Aguilar del Alfambra, Alcalá de la Selva, Allepuz, Cabra de Mora, Cantavieja, Cañada de Benatanduz, Castelvispal, Castellar (El), Cedrillas, Cuba (La), Formiche Alto, Fortanete, Fuentes de Rubielos, Gúdar, Iglesuela del Cid (La), Jorcas, Linares de Mora, Mirambel, Miravete de la Sierra, Monteagudo del Castillo, Montoro de Mezquita, Mora de Rubielos, Mosqueruela, Nogueruelas, Pitarque, Pobo (El), Puertomingalvo, Rubielos de Mora, Tronchón, Valdelinares, Villarluengo, Villarroya de los Pinares.
A estas palabras la multitud desapareció silenciosa, y la cañada quedó solitaria; y luego, en el mismo silencio volvió a invadirla, no una sino muchas veces, ejecutando, en el curso de la noche, una obra maravillosa.
Tras el lado occidental del Saxsa-huaman, entre un grupo de cerros peñascosos, en el fondo de una cañada sombreada de molles, álzase aislada una roca negra, que los viejos dicen es un destello de la luna.
Sus ojos soberbios y graves vagaron sombríamente distraídos por los accidentes del panorama: todos y cada uno de ellos evocaba en su imaginación una escena furtiva y ardiente de amor; los copudos algarrobos y los altos pinares que tantas veces les sirvieron de sombroso refugio en sus pláticas de amores; las adelfas de la honda cañada...
Sus ardientes rayos lo bañaban, lo regocijaban y lo doraban todo. Ella se restregó los ojos y miró alrededor. Se encontró en honda cañada. Por todas partes, peñascos y breñas.
Esteban, exclamó don Dionís con aire burlón, sigue los consejos del preste de Tarazona no hables de tus encuentros con los corzos amigos de burlas, no sea que haga el diablo que al fin pierdas el poco juicio que tienes, y pues ya estás provisto de los evangelios, y sabes las oraciones de San Bartolomé vuélvete a tus corderos, que comienzan a desbandarse por la cañada.
Rodaban las nubes allá arriba, caían las sombras de los árboles y de las peñas en la loma y en la cañada, se acostaban los pájaros, empezaban a brillar algunas estrellas en lo más oscuro del cielo azul, y Pinín y Rosa, los niños gemelos, los hijos de Antón de Chinta, teñida el alma de la dulce serenidad soñadora de la solemne y seria naturaleza, callaban horas y horas, después de sus juegos, nunca muy estrepitosos, sentados cerca de la Cordera, que acompañaba el augusto silencio de tarde en tarde con un blanco son de perezosa esquila.
"Cuando todo está en calma abajo, en la montaña hay tormenta, los arroyos empiezan a tomar fuerza y toman rumbo hacia la cañada", dijo después de una bocanada.
Nuevos disparos retumbaron sonoros y como rodando de cañada en cañada, y encabritándose de pronto Careto rebrincó alocadamente haciendo a su jinete aferrarse para no caer con desesperado ahínco a la montura, y después, libre de rienda, y espoleado, sin duda, por el dolor, salió disparado como una flecha, atravesó raudo como una visión, por entre los carabineros, que le saludaron con una nueva descarga, y se perdió de vista, siempre galopando vertiginosamente, tras la loma situada frente al lugar donde tenía lugar el encuentro.
Verás encaramar la comba cresta del líquido elemento a los extremos de la helada región, al fuego opuesta; los salados abismos miraremos entre dos sierras de agua abrir cañada, que de temor Catón suelta sus remos.