burlador

(redireccionado de burladores)
También se encuentra en: Sinónimos.

burlador, a

1. adj./ s. Que burla o hace broma.
2. s. m. Hombre que seduce y engaña a las mujeres y se jacta de hacerlo. seductor

burlador, -ra

 
adj.-s. Que burla.
m. Libertino habitual, que seduce a las mujeres.
Traducciones

burlador

wag

burlador

A. ADJmocking
B. SM/F
1. (= cínico) → mocker
2. (= bromista) → practical joker
C. SM (anticuado) → Don Juan
Ejemplos ?
Don Quijote indignado carga sobre él, pero el lance es impedido por un obstáculo que de propósito han puesto en el terreno sus burladores.
The Little American (La pequeña heroína) (1917) Cheating Cheaters (Burladores burlados) (1918) Midsummer Madness (Locura, imprudencia y abandono) (1920) The Thundering Herd (La horda maldita) (1925) Dirigible (1931) The Defense Rests (Hombres de acero) (1934) Cat People (La mujer pantera) (1942) The Treasure of the Sierra Madre (El tesoro de Sierra Madre) (1947) Task Force (Puente de mando) (1949) ----
/ Jorge Villamil compuso una canción titulada: El Embajador de la India, que registró igual éxito… Posteriormente, se hizo una película sobre el mismo asunto que lleva por nombre El Embajador de la India, notoriamente ceñida a la versión de Eduardo Hakim Murad, dirigida por Mario Rivera Ferreira y protagonizada por el actor Hugo Gómez, que obtuvo laureles dentro y fuera del país (...) Es en esencia, una formidable sátira social y política, que el pueblo en su momento disfrutó íntima e intensamente, porque sintió “burlados” a muchos de sus supuestos “burladores”".
Además, Judas 18 cita diciendo que son palabras de los apóstoles: 2 Pedro 3:3 Ante todo, sepan esto: que en los últimos días vendrán burladores con su sarcasmo, siguiendo sus propias pasiones, Judas 18 quienes les decían: "En los últimos tiempos habrá burladores que irán tras sus propias pasiones impías." Epistola de Judas Judas Epistola de Judas
Noé habría desagradado a Dios si hubiese ahogado a uno de los escarnecedores y burladores que lo hostigaban, pero Dios ahogó al vasto mundo.
La primera de ellas figura la calamidad de una avara madre cuyo hijo irresoluto encuentra en la busca de un exilio el éxito de su propio nacimiento; la segunda, basada en un cuento de Rudyard Kipling, imaginativamente discurre en las razones de sus personajes; finalmente, la última de la terna pinta a un huraño interprete de la Biblia ya en el delirio de sus augurios, el cual, consumido de sus virtudes, asiente con ceguera hasta el perjuicio de sus burladores.
(ver, por ejemplo: El cuento del tío; Tocomocho; Estafa nigeriana, etc) A nivel general, varios antropologistas -notablemente Lévi-Strauss- han remarcado en la generalidad de la presencia del coyote o cuervo, caracterizados como burladores en muchas sociedades indígenas de la América precolombina.
Estos burladores siempre subvierten el orden social establecido y respetable, encontrando un deleite especial en mofarse de los poderosos, pero creando caos indiscriminadamente y reciprocando con malechuras incluso a quienes los tratan con decencia.
Y aunque mochacho, cayóme mucho en gracia, y dije entre mí: “¡Cuantas destas deben hacer estos burladores entre la inocente gente!” Finalmente, estuve con este mi quinto amo cerca de cuatro meses, en los cuales pase también hartas fatigas, aunque me daba bien de comer a costa de los curas y otros clérigos do iba a predicar.
Y los ojos de Antoñico se pasearon irónicos, insolentes y burladores por la oronda y apoplética figura del señor Cristóbal, el cual exclamó en son de airada protesta: -De eso había mucho que platicar, manque esto no sea decir que yo esté ahora como cuando tenía que sujetarme, si hacia viento, la cintura con dambas manos pa que no se me tronchara.
Que sigamos luchando y no descansemos y propiedad nuestra será la tierra, propiedad de gentes, la que fue de nuestros abuelitos, y que dedos de patas de piedra que machacan nos ha arrebatado, a la sombra de aquellos que han pasado, que mucho mandan: que nosotros juntos pongamos en alto, con la mano en sitio elevado y con la fuerza de nuestro corazón, ese hermoso que se toma para ser visto, se dice estandarte de nuestra dignidad y nuestra libertad de nosotros trabajadores de la tierra; que sigamos luchando y venzamos a aquellos que de nuevo se han encumbrado, de los que ayudan a los que han quitado tierra a otros, de los que para sí gran dinero hacen con el trabajo de los que son como nosotros, y de aquellos burladores en las haciendas...
Los fieros debeladores de la Europa asombro y pasmo, los fuertes, los invencibles de mil triunfos coronados, de limpio acero vestidos, con oriental aparato, de oro y dominio sedientos, de orgullo bélico hinchados, y teniendo a su cabeza, la sien ceñida de lauros, a Dupont, caudillo experto, duro azote del germano, ven con desdén y desprecio, como a inocente rebaño que al matadero camina y piensa que va a los prados, una turba que ha dos meses en el taller y el arado, ni cargar una escopeta era posible a sus manos. Y en carcajadas de infierno y en burladores sarcasmos, prorrumpen, y furibundos al fácil triunfo volaron.