Ejemplos ?
¡Que de lamentos me costo la empresa De hacer que Silvia mi dolor supiese! Sustos y llantos me brindaba a miles Mi anhelo fuerte.
Y como se quedaba, Como él brindaba, El bosque se estremecía, Abetos y olmos meneando, Hayas y platanos inclinando, Su frente refrescando, Su mano besando; Las armas salían de la vaina, El caballo relinchaba.
En el exordio de la conferencia sacó el duque su caja de rapé, sorbió una narigada, quedose con aquélla en la mano, y como su excelencia accionaba al hablar, creyó el palurdo que lo brindaba un polvo, y sin más espera, metió índice y pulgar en la cajeta.
Desde hacía tiempo que el agresivo país que representaba, soñaba en quitarle lo pozos del ámbar energetizador que había permitido a los habitantes de nuestro planeta romper los lazos campesinos para saltar a la etapa cumbre de la irradiación cósmico-urbana y embanderar así la independencia ante las amenazantes bombas de los robolandos, pues la protección que brindaba tal cristal, columpiaba las agresiones asesinas y se las retachaba.
Si el marido entendiese en tal ocasión, solemne y sagrada, a su esposa... ¿quién calculará la suma de ventura que entre azahares y claveles les brindaba el indulgente Destino?
En dar vueltas a la ciudad, para dejarse ver, se pasó lo que quedaba del día, y la noche nos halló en Triana, en una calle junto al Molino de la Pólvora; y, habiendo mi amo avizorado (como en la jácara se dice) si alguien le veía, se entró en una casa, y yo tras él, y hallamos en un patio a todos los jayanes de la pendencia, sin capas ni espadas, y todos desabrochados; y uno, que debía de ser el huésped, tenía un gran jarro de vino en la una mano y en la otra una copa grande de taberna, la cual, colmándola de vino generoso y espumante, brindaba a toda la compañía.
Pero la noble señora profesaba ciertas ideas de independencia individual que nadie hubiera podido modificar, y que, en honor de la verdad, conceptuaba amenazadas al lado de una cuñada y varios sobrinos, por lo cual rehusó heroicamente, aunque cariñosa y agradecida, la hospitalidad con que se le brindaba, prefiriendo su taza de manteca, su gallina, sus cuarenta y un reales al mes y su ferrado de lentejas.
En principio la disyuntiva fue un poco la desesperación como alternativa, actuar desesperadamente, salir corriendo o cosas por el estilo; o quedarte en el molde. Es decir, cuál de las dos situaciones brindaba mejores posibilidades de salir airoso de la cuestión.
Extendido en todo lo ancho de la llanura, reflejando las nubes espesas, mudo, dormía el cañadón perezoso, tapado en partes por su sábana de juncos y duraznillos. El primero brindaba, con amable generosidad, a las haciendas sedientas el cristal de sus aguas.
Quizá no fué de rigorosa propiedad el verbo por mí empleado; sin embargo de que, según el testimo- nio de mi crítico, San Martín aceptó lo que la opinión pública le brindaba.
Y cada nuevo empréstito brindaba a la aristocracia financiera una nueva ocasión de estafar a un Estado mantenido artificialmente al borde de la bancarrota; éste no tenía más remedio que contratar con los banqueros en las condiciones más desfavorables.
La polémica contra el presupuesto, que en Francia se hallaba directamente relacionada en la lucha contra la aristocracia financiera, brindaba una popularidad demasiado barata y proporcionaba a los leading articles puritanos materia demasiado abundante, para que no se la explotase.