Ejemplos ?
Dormía breves instantes, y despertábame con sobresalto, sintiendo aferrada y dolorida en un término remoto, la mano del brazo cercenado.
El señor Rodríguez de la Sotta.- Las palabras del señor Senador Neruda, que dan a impedir, me obligan a decir dos breves palabras más.
-Güeno, pos bien, sí - dijo, tras breves instantes de silencio, el enamorado de Rafaela - le regalé una tumbaga y un ramillete de flores.
Después de breves escaramuzas logra la alianza de los tlaxcaltecas, enemigos históricos de los aztecas y seguidores de la doctrina de Quetzalcóatl.
Yo quería dedicar estos pocos y breves minutos para agradecer a todos y a todas, a todos los hombres y mujeres que se movilizaron, que quisieron verlo, que quisieron despedirlo, que rezaron por él, que lloraron por él, que no pudieron llegar tal vez acá porque vivían lejos pero se reunieron en otros lugares, que me entregaron rosarios; los rosarios de él los tengo todos, colgados en mi casa, de Río Gallegos; agradecerles las flores y las cartas; las camisetas de Racing, que él adoraba, hasta también las otras camisetas que me regalaron que eran de otros clubes, pero igual a él el fútbol les gustaba mucho y las banderas también que me entregaron.
Cuán diabólico ardid sea éste, conócese en que, siendo tan bien reportada la mente de Bruto y su intención tan sin salida, se la descerrajaron tres -60- letreros tan breves como: "¡Oh si fueras Bruto!" -"¡Oh, Bruto, si vivieras!"- "¡Bruto, no eres verdaderamente Bruto!".
Siguió un largo silencio, y Alicia sólo pudo oir breves cuchicheos de vez en cuando, como «¡Seguro que esto no me gusta nada, señor, lo que se dice nada!» y «¡Haz de una vez lo que te digo, cobarde!» Por último, Alicia volvió a abrir la mano y a moverla en el aire como si quisiera atrapar algo.
Con la publicación de los dos volúmenes de Documentos Históricos (que han de ser tres dentro de breves días) se ha empezado a dar cumplimiento al encargo recibido del Estado hace ya casi tres lustros.
En la celeridad de tan indescribibles momentos, cubierta nuestra atmósfera con una red de proyectiles enemigos, y recorriendo nuestras balas la recta de las baterías españolas, nadie podrá asegurar cuantos tiros se cambiaron en aquellos breves minutos; esto era imposible; pero a mi modo de juzgar Señor Secretario, creó admisible la suposición de un cañonazo por segundo por espacio de quince a veinte minutos.
En las breves escampadas, una luz triste y cenicienta amanecía sobre los montes que rodean la ciudad santa del carlismo, donde el rumor de la lluvia en los cristales, es un rumor familiar.
Hubo breves momentos de silencio, y un señor obispo que estaba presente, murmuró en voz baja: —Dios Nuestro Señor ha permitido que conserve la mano derecha, que es la de la pluma y la de la espada.
Ella testimonia pues que ya en los amargos tiempos de la Patria Peregrina, los Orientales, hijos al fin y al cabo de una democracia territorial y por ende amigos sin reservas de la libertad, buscaban presurosos, la institución de su propio Gobierno. Con estas breves páginas procuramos cumplir un honroso encargo de la Comisión Nacional de Homenaje a Artigas.